jueves, 9 de junio de 2016

Hijos de ida y vuelta


Hace unos días leía este titular y me quedaba de piedra. ¿Hijos de ida y vuelta? ¿A quién se le ocurre semejante barbaridad? El diario El Mundo se hacía eco de una noticia según la cual algunos hijos de Madonna y de Angelina Jolie y Brad Pitt querrían volver a sus países de origen con sus familias biológicas. Pero también planteaba un debate diferente: el caso de los padres adoptivos que, ante el más mínimo problema con sus hijos, quieren devolverlos.



Como bien decía el periodista, la adopción no es un capricho. La adopción, y me atrevo yo a añadir la gestación subrogada, "es una necesidad para quienes por diferentes razones no pueden tener hijos y sienten esa ausencia con dolor, como un desgarro, de ahí que a veces saquen medios económicos de donde no tienen para conseguir hacer realidad el sueño de su vida."

Se supone que toda persona que decide adoptar lo hace movida por el deseo de ser madre/padre, de formar una familia y pensando, ante todo, en el bien de los menores. Por eso resulta tan difícil pensar en madres/padres que quieran devolver a sus hijos. Según el redactor, son casos de los que no suele hablarse pero que están "a la orden del día". No sé si serán tan frecuentes como el artículo da a entender, sí sé que efectivamente existen. Yo misma he conocido algún caso.

Y entonces me pregunto: ¿cómo se puede pasar de ser un/a futuro/a padre/madre adoptivo/a que espera con ilusión el momento de recibir la ansiada llamada y de recoger a sus hijos, a ser un/a padre/madre que desearía poder devolver a esos mismos hijos al lugar de donde salieron? No me cabe en la cabeza, pero desgraciadamente sucede. ¿Por qué? ¿De verdad somos tan egoístas que, como ese hijo no ha salido de nuestras entrañas, podemos devolverlo si no nos gusta, si no es como nos esperábamos? Porque seamos sinceros, esas cosas no se piensan (quizás porque no cabe la posibilidad) cuando los hijos son biológicos. Sinceramente creo que quienes piensan así es que nunca han sentido ese hijo como suyo, que no han sabido aceptar lo que implica la adopción y que ni siquiera deberían haber sido declarados idóneos.

Adoptar significa aceptar a un niño tal como es, con su pasado, con su historia, con sus problemas, sus dudas y sus miedos, y aceptarlo como tu hijo, igual que si fuera biológico. ¿Os imagináis a una madre que, tras dar a luz y criar a su hijo durante años, decide abandonarlo en la adolescencia porque se mete en problemas y ha sido detenido por robar en un supermercado? ¿Os imagináis a un padre que ha tenido una niña por gestación subrogada y, pasado un tiempo, se plantea abandonarla porque no ha salido tan guapa como esperaba y saca malas notas en el colegio? Pues lo mismo pasa en la adopción. ¡Son nuestros hijos!, para lo bueno y para lo malo. Nadie dijo que ser padres adoptivos fuera fácil, pero eso no es excusa para deshacerse de los niños como si fueran objetos que puedes tirar o devolver. ¿Hasta dónde va a llegar nuestra crueldad y el egoísmo?


4 comentarios:

  1. El problema, bajo mi punto de vista, radica primeramente en que muchas familias todavía piensan en la adopción como una vía para ser padres, incluso creyéndose en el derecho de adoptar, cuando la adopción es fundamentalmente la vía para que un niño tenga una familia. Muchas familias "tragan" con la formación y con la valoración de idoneidad, asumen un discurso aceptable para poder adoptar, pero luego se demuestra que han sido bastante impermeables a la información y a la formación recibida, y acaban cayendo en los errores que tanto se les indicó que podrían cometerse. Las expectativas, los estilos educativos, no haber superado la frustración de no ser padres por la "vía natural", lo cual conlleva que muchas veces se obvie el pasado del niño, que se intente homologar a toda costa la maternidad adoptiva con la no adoptiva... Todo suma, y a la larga nos encontramos finalmente con familias que ya no están dispuestas a continuar con la convivencia con un niño que no han parido y que "da problemas". Por suerte cada vez hay menos familias así, pero por pocas que haya, duele ver cómo hay niños abandonados nuevamente, con todo el daño emocional que eso provoca, sobre todo pensando en el complejo futuro que le espera.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo, pero también creo que para eso sirven las entrevistas y el certificado de idoneidad. Nosotros, y sólo nosotros, decidimos qué estamos dispuestos a aceptar y qué no, y en función de ello, si nos ven capacitados, nos dan la idoneidad. Por ejemplo, jamás nos darán el CI para un menor con síndrome de Down si nosotros no queremos. Por eso, teniendo en cuenta que nos asignen un menor en base a nuestro perfil y que lo vamos a aceptar porque así es, debemos asumir que cualquier otro problema que pueda surgir (de conducta, actitud...) es algo que debemos afrontar como padres de ese menor que somos. Lo mismo nos podría pasar con un hijo biológico. Y no hay excusa o cabida para la devolución. Así que más bien creo que es un tema de inmadurez o "jeta", como decimos por aquí, por parte de los padres.

      Eliminar
    2. El problema de las entrevistas para valorar la idoneidad es que en mucho sitios no son las adecuadas, porque la Administración pública a veces no tiene recursos para hacerlas en condiciones. Por otro lado, ya han sido unos cuantos casos de familias consideradas no idóneas que lo pelean en un contencioso y lo ganan, por lo que es muy difícil hacer valer la opinión profesional en estas cuestiones. Luego pasa lo que pasa.

      Eliminar
  2. Es un tema demasiado duro, el rechazo que sienten los niños que han pasado x esto es infinito, al huella tan dolorosa, una sociedad que rechaza y es egoísta. Dios nos ayude a ser más sensibles a sus necesidades!!!!

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...