jueves, 14 de abril de 2016

El pájaro carpintero y el tucán (Cuento del Amazonas)


El cuento que hoy os traigo es la adaptación de una leyenda del Amazonas y quiero dedicársela a Carmen, una amiga que lo está pasando bastante mal en su proceso de adopción. Carmen es como el pequeño pájaro carpintero del cuento, que con trabajo y tesón es capaz de alcanzar todo lo que se proponga y convertirse en un fiel amigo del tucán (que en este caso ¿sería yo?) Espero de todo corazón que las cosas se arreglen y muy pronto podáis cumplir realidad vuestro sueño. ¡Os lo merecéis!


EL PÁJARO CARPINTERO Y EL TUCÁN 

Hace muchísimos años, en la selva amazónica, vivía un pequeño pájaro carpintero que iba a ser papá. Los días habían pasado rápido y sus crías estaban a punto de nacer. Necesitaba fabricar un nido en un lugar seguro, lejos de depredadores, y por eso eligió la parte alta de un tronco centenario, lejos de miradas indiscretas. Como no disponía de mucho tiempo, se dedicaba día y noche a picotear sin descanso la corteza del árbol. ¡Tenía que hacer un agujero grande y confortable para los huevos!

El sonido de su pico golpeando la madera llegaba lejos y llamó la atención de un tucán que estaba por los alrededores. Un día descubrió al pájaro carpintero trabajando oculto por el follaje de los árboles y le dijo "¡Hola amigo! Veo que estás haciendo un nido para tu familia." El pájaro carpintero le respondió "Sí, así es. Tengo que terminarlo cuanto antes porque mis pequeñuelos llegarán al mundo de un momento a otro."

El tucán estaba fascinado. Nunca había visto a nadie trabajar con tanto interés y decidió hacerle una propuesta. "¿Sabes? Yo no tengo casa y me veo obligado a anidar a la intemperie y en cualquier lugar. Nunca me siento seguro y paso bastante frío. Me preguntaba si podría contar contigo para que fabriques un nido para mí."

El pájaro carpintero dejó por un momento de picar la madera y le miró interesado. Sus ojos se posaron en el pecho del tucán, un ave realmente hermosa y colorida, y le dijo "¡Se me ocurre una idea! Si te parece bien, yo me comprometo a fabricar tu nido y, a cambio, tú me regalas algunas de tus preciosas plumas rojas. ¡Creo que serían el adorno perfecto para mi cabeza!" El tucán le respondió "¡Fantástico! Es un trato justo para los dos. ¡Cuenta con ello!"

En cuanto el pájaro carpintero terminó de construir su nido, se puso a taladrar otro agujero en un árbol vecino para el tucán. Al finalizar la obra, el tucán le felicitó por su gran trabajo, se quitó unas cuantas plumas y se las colocó a su nuevo amigo en la cabeza. Después, los dos volaron hasta una charca que había formado la lluvia de la mañana. El pájaro carpintero se inclinó un poco para verse y se encontró guapísimo. "¡Oh, qué bien me quedan! Muchas gracias, amigo. ¡Son preciosas!" El tucán le respondió: "Gracias a ti por construir mi nuevo hogar." Se abrazaron y entre ellos se creó una amistad para toda la vida.

Cuenta la leyenda que, desde ese día, los pájaros carpinteros lucen orgullosos un simpático penacho de plumas y que los tucanes siempre encuentran agujeros para vivir, pues sus amigos los pájaros carpinteros se los ceden para que puedan guarecerse y anidar.


 

2 comentarios:

  1. Mariajo, no tengo palabras para agradecerte tu apoyo... 😢😢😢😢 no puedo parar de llorar. Muchísimas muchísimas gracias, eres una persona increíble, y no dudes que el cariño y el apoyo que siento de tu parte es recíproco, y que pronto nos conoceremos en persona. Un abrazo enorme.

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    1. Espero que las lágrimas no sean por mis palabras!! Mucho ánimo! 😽

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