jueves, 31 de marzo de 2016

Hijos de otros dioses

Hace unas semanas os hablaba del libro "Historias robadas", del abogado Enrique J. Vila. Hoy os quiero hablar de otro de sus libros, quizás más interesante a priori para las familias que estamos en proceso de adopción. Se titula "Hijos de otros dioses"

En este libro, el autor quiere hacer hincapié en la necesidad que todo ser humano tiene de conocer sus orígenes. Este es un tema que preocupa a la mayoría de los padres adoptivos, el día en que nuestros hijos digan que quieren investigar sobre su pasado y conocer, a ser posible, a sus padres biológicos. Cierto que, poco a poco, las cosas están cambiando y ahora somos más conscientes de que ése será un paso más en nuestra historia. Nuestros hijos tienen derecho a conocer su pasado y nosotros no se lo podemos negar. Ni legal ni moralmente.

Sin embargo, no siempre ha sido así.

Durante años, el derecho a investigar acerca de la paternidad y el derecho a la intimidad de los padres han chocado frontalmente. Si una madre entregaba en adopción a su hijo, podía incluso no facilitar siquiera sus auténticos datos al personal médico que la atendía, con lo que difícilmente puede ser localizada años después. Esto, a su vez, facilitó que determinadas instituciones falsificaran documentos y se dedicaran al tráfico de bebés, robándolos mediante engaños e incluso amenazas a sus auténticas madres.

Tras una ardua lucha en los tribunales, el 21 de septiembre de 1999 el Tribunal Supremo determinó que los hijos adoptados o expósitos tienen derecho a conocer la identidad de su madre biológica, incluso contra la voluntad de ésta. Esta sentencia, unida a las pruebas de ADN, ha permitido que muchas familias se hayan reencontrado desde entonces. Sin embargo, todavía quedan muchas otras que han chocado contra el escollo de los archivos eclesiales. Estas instituciones (Casa Cuna Santa Isabel, Villa Teresita, Santo Celo, por citar sólo algunas) van por libre y no han acatado la decisión judicial amparándose en el voto de sigilo. Para ello, no han dudado en mentir y ocultar información. ¡Lamentable! 

En "Hijos de otros dioses", el autor nos relata el camino que le ha llevado a convertirse en uno de los abogados más prestigiosos del país en temas relacionados con la adopción, la búsqueda de orígenes y el robo de bebés, "uno de los escándalos más horribles en cuanto a la violación de derechos humanos ocurridos en un país occidental en el siglo XX." Una lectura entretenida en la que se mezclan hechos reales, sueños y jurisprudencia. No os defraudará.

Como ser humano, me escandaliza que en nuestra sociedad se hayan podido dar estos casos y que incluso en la actualidad no se facilite por parte de todas las instituciones implicadas la investigación y el enjuiciamiento de los responsables. Pero como futura madre adoptiva, me escandaliza todavía más pensar que, de haber nacido sólo dos décadas antes, ahora podría ser madre "adoptiva" de un niño "robado".

 

No quiero terminar sin dar las gracias, una vez más, a Enrique por su inestimable ayuda a la hora de elaborar este post. Sin su colaboración hubiera resultado, sin duda, mucho más difícil.

martes, 29 de marzo de 2016

La adopción en el cine de animación

Este mes de marzo hemos tenido la oportunidad de ver dos maravillosas películas de animación japonesas que tocan, de fondo, el tema de la adopción: "El recuerdo de Marnie" y "El cuento de la princesa Kaguya".

"El recuerdo de Marnie" es una deliciosa película del año 2014 que, por fin, ha llegado a nuestras pantallas. Dirigida por Hiromasa Yonebayashi, cuenta con la producción de los estudios Ghibli, los mismos que hace dos años produjeron la magnífica "El viento se levanta". No suelo ver muchas películas de animación, pero debo admitir que en los últimos años Japón nos está sorprendiendo con unos trabajos estupendos.

Basada en una novela de la escritora británica Joan G. Robinson, "El recuerdo de Marnie" nos muestra la amistad que se establece entre dos muchachas: Anna, una adolescente inadaptada con síntomas claros de depresión, y Marnie, la misteriosa vecina que conoce durante su estancia en una localidad costera. Una historia de fantasmas que trata temas tan profundos como la amistad, la soledad, la depresión infantil/juvenil y las relaciones familiares, representadas por la relación que Anna mantiene con su madre adoptiva.

Nominada a Mejor Película de Habla No Inglesa en la última edición de los Oscar, hay que reconocer que no tuvo suerte al coincidir en año con la también fantástica "Del revés". Con una historia llena de ternura y unas bellas imágenes que harán las delicias de gran parte del público, es una historia de niños que, sobre todo, gusta a los adultos. Desde luego, la temática no es apropiada para niños muy pequeños, pero a partir de cierta edad creo que les puede gustar mucho. Es ideal para tratar algunas cuestiones relacionadas con la adopción, como los sentimientos de soledad y frustración de los niños o lo poco aconsejable que resulta a menudo guardar ciertas cosas en secreto.


La segunda película, "El cuento de la princesa Kaguya", es obra de los mismos estudios que la anterior. Estrenada en su país a finales de 2013, está basada en un cuento popular japonés, "El cuento del cortador de bambú". Dirigida por Isao Takahata, nos narra la historia de una pareja de campesinos que encuentran a una recién nacida en el bosque y deciden criarla como si fuera su propia hija.

Princesa, como la llaman sus padres adoptivos, crece rápidamente pero la alegría de sus primeros años pronto desaparecerá para dar paso a una inmensa tristeza motivada por las enormes expectativas que su padre ha puesto en ella y por un secreto que Princesa guarda celosamente. Una historia popular del siglo IX que pone el acento en la soledad de la protagonista y en sus sentimientos de hallarse siempre fuera de lugar. La búsqueda de la felicidad y el respeto debido a sus padres chocarán continuamente.

Nominada el año pasado a Mejor Película de Habla No Inglesa, fue también desafortunada al coincidir con la norteamericana "Big Hero 6", que contaba con la garantía de los estudios Walt Disney Animation y Marvel Comics. Al igual que la anterior, pienso que son películas de animación dirigidas más a adultos y niños de cierta edad. Prueba de ello es cómo se aburrieron las dos chiquitinas, de apenas dos años, que había en la sala del cine. Teniendo esto claro, es una historia preciosa que permite abordar cuestiones como las expectativas que algunos padres depositan en sus hijos y la incertidumbre que sienten muchos adoptados respecto a su origen. 

Personalmente, me gustó mucho más "El recuerdo de Marnie". No obstante, las dos tienen una calidad enorme, unas imágenes de una belleza indescriptible y unas bandas sonoras maravillosas, por lo que merecen, cuando menos, una visita al cine más cercano. Creo que no os defraudarán.


Trailer de "El recuerdo de Marnie"


Trailer de "El cuento de la princesa Kaguya"

miércoles, 23 de marzo de 2016

Cuarta carta a mis niños


¡Hola chicos! 

Ha pasado mucho tiempo desde que os escribí mi última carta, pero no penséis que os hemos olvidado. Eso no sucederá jamás, simplemente es imposible. Papá y yo estamos muy ocupados, sin embargo hoy me he levantado con la necesidad de escribiros. 

Hay días en que es mejor no pensar demasiado en lo larga que será la espera hasta el día en que podamos estar juntos. Otros, en cambio, es lo único en lo que pienso. Es difícil de explicar... Lo que os puedo prometer es que nosotros jamás nos rendiremos y vamos a poner todo de nuestra parte para que nos reunamos lo antes posible y comencemos esa nueva vida que nos espera. 

Hoy comienzan mis ocho días de vacaciones de Semana Santa. Es en estos momentos, con más tiempo libre para pensar y para disfrutar, cuando más añoro el teneros conmigo. Sí que imagino vuestras caritas, vuestros ojos, vuestra sonrisa, vuestras manitas... y eso me mantiene con fuerzas para seguir adelante. 

Hace unas semanas recibimos un correo de nuestra fundación en Bulgaria, y el corazón nos dio un vuelco. ¡Pensamos que por fin había llegado la hora! Pero no, no érais vosotros. Algo de rompió en nuestro interior, la ilusión, la esperanza, no sé... pero no os preocupéis, aquí seguimos con unas ganas enormes de abrazaros y besaros en cuanto el Destino nos lo permita. Sé que ese día llegará y entonces ya nada podrá separarnos. Jamás. 

Mientras tanto, como siempre os digo, sed buenos y hacer caso a quienes os cuidan.  

Millones de besos, papá y yo os queremos hasta el infinito y más allá...   

Mamá. 

martes, 22 de marzo de 2016

Una infancia infeliz no determina la vida


lecturas_trauma_resiliencia


“Una infancia infeliz no determina la vida”

Así es como comienza el libro “Los patitos feos” de Boris CyrulnikEn esta lectura se analiza un concepto que muchos apenas habíamos usado antes de comenzar el proceso de adopción. Un concepto que está vinculado a la capacidad de superar los traumas: la resiliencia. ¿Por qué no todas las personas que experimentan situaciones vitales muy estresantes desarrollan traumas? ¿Tener una infancia/una historia personal dura y complicada significa que vamos a tener problemas emocionales en el futuro?

resiliencia

No, la realidad es que las personas tenemos importantes habilidades para salir adelante, para superar los contratiempos y convertirlos en experiencias de las que salimos fortalecidos. 

Boris Cyrulnik es un autor que se ha hecho un nombre en el mundo de la adopción con sus enseñanzas acerca de la resiliencia. En este libro nos descubre los factores que deben ser potenciados en las personas para ayudarlas a superar los momentos difíciles, evitando que éstos se conviertan con el tiempo en traumas. 

Aquí os pongo unos párrafos de esta obra que me parecen fundamentales para entender el concepto:
"El fin del maltrato no es el fin del problema. Encontrar una familia de acogida cuando se ha perdido la propia no es más que el principio de la cuestión: “¿y ahora qué voy a hacer?”. No porque el patito feo haya encontrado una familia cisne se acabó todo. La herida está escrita en su historia, está grabada en su memoria, como si el patito feo pensara: “Hay que golpear dos veces para producir una herida”. El primer golpe, el que se recibe en la realidad, provoca el dolor de la herida (...) Y el segundo, el que se encaja en la representación de la realidad, provoca el sufrimiento de haber sido humillado, abandonado. “¿Qué voy a hacer ahora? ¿Lamentarme a diario y tratar de vengarme o aprender a vivir otra vida, la de los cisnes?”.
Para curar el primer golpe, es preciso que mi cuerpo y mi memoria consigan realizar una lenta labor de cicatrización. Y para atenuar el sufrimiento del segundo golpe, he de cambiar la idea que tengo de lo que me ha sucedido, he de conseguir modificar la representación de mi desgracia y su puesta en escena ante vuestros ojos (…)
(…) Pero lo que el patito feo tardará mucho tiempo en comprender es que la cicatriz nunca es segura. Es una brecha en el desarrollo de su personalidad, un punto débil que en cualquier momento puede abrirse por un golpe de azar. Esa grieta obliga al patito a trabajar incesantemente en su interminable metamorfosis. Solo entonces podrá llevar una vida de cisne, hermosa y frágil a la vez, porque nunca podrá olvidar su pasado de patito feo. Sin embargo, una vez convertido en cisne, podrá pensar en ese pasado de una manera soportable.
Eso significa la resiliencia, el hecho de superar una situación y pese a todo llegar a ser hermoso, nada tiene que ver con la invulnerabilidad ni con el éxito social."

Sin duda, esto último es fundamental en los casos de adopción y acogimiento. Dependiendo de la forma en que hablemos a los niños y niñas de sus orígenes y de su pasado, le estaremos ayudando en mayor o menor medida a cicatrizar esa herida primaria y a superar una situación traumática para convertirse en un adulto feliz y en paz consigo mismo y con los demás.

jueves, 17 de marzo de 2016

La innovación llega a la escuela

Hace unos pocos años que los profesores de nuestro país empezaron a cobrar protagonismo en las páginas de los periódicos. Hasta entonces, siempre habían sido personajes anónimos que educaban a los niños y les enseñaban las lecciones que aparecían en los libros de texto. Sin embargo, ante los alarmantes índices de fracaso escolar, fueron surgiendo figuras de la enseñanza que proponían ideas nuevas e innovadoras para motivar a los alumnos y, de paso, fomentar en los niños una serie de valores que parecían olvidados desde tiempo atrás.

No hay que irse lejos para encontrar ejemplos de este tipo de profesores: Ana de Artiñano (Madrid) ha desarrollado un programa para enseñar a pronunciar inglés correctamente a los más pequeños; Angel González (Madrid) está causando furor con sus vídeos de dibujos animados para enseñar matemáticas; o, sin ir más lejos, César Bona (Zaragoza) que, con su método para fomentar el respeto, la participación y la imaginación, logró el año pasado ser uno de los 50 profesores (el único español) nominado al Global Teacher Prize, algo así como el Nobel de la educación. He tenido oportunidad de ver a César Bona en una conferencia y lo menos que puedo decir de él es que es un profesor comprometido con sus alumnos y apasionado de su trabajo. Si los nuevos sistemas, como el suyo, acaban triunfando o, por el contrario, fracasan en su intención, sólo el tiempo lo dirá.


Ana de Artiñano durante una clase en 
el colegio Las Tablas, de Madrid.

 César Bona, candidato al 
Global Teacher Prize en 2015


Fuera de nuestras fronteras, me ha llamado la atención la iniciativa de Rana Dajani, una profesora jordana que, preocupada porque a muchos niños no les gusta leer, ideó una solución que ya ha sido copiada en medio mundo. Cuando Rana se preguntó ¿por qué a los niños jordanos no les gusta leer?, llegó a la conclusión de que no les gustaba porque nadie les había leído de pequeños. ¿Cómo solucionar ese problema? Decidió que podía usar la mezquita que hay en cada barrio jordano y así comenzó a leer a 25 niños después de la oración. Disfrazada con un sombrero de colores chillones y ayudada por marionetas, al final de la media hora de lectura los niños estaban como locos y le quitaban los libros de las manos. Volvieron al día siguiente, y al siguiente, y al siguiente.... y los padres se dieron cuenta que los niños mejoraban poco a poco en la escuela.

En 2006 crearon We love reading, un plan casi familiar que pronto empezó a crecer. Los fieles de la mezquita donaron dinero para editar nuevos cuentos, se formaron lectores voluntarios para extender el proyecto por toda la ciudad y se estableció un riguroso proceso de selección. Cada persona que aprende debe enseñar a otra y abrir una biblioteca virtual. En 2014 había más de 700 voluntarias que leían en más de 300 bibliotecas virtuales y por las que habían pasado unos 10.000 niños.

El plan se amplió a los campos de refugiados sirios de Jordania y pronto comenzaron a surgir imitadores por medio mundo (México, Turquía, Uganda, EE.UU...) Una iniciativa sencilla pero que ya ha cambiado la vida de miles de personas.

Rana Dajani en Amán (Jordania)


"Si quieres conseguir un cambio, piensa en algo pequeño y simple y concéntrate en hacerlo lo mejor posible"

martes, 15 de marzo de 2016

República Dominicana

Hoy quería hablaros de un país por el que recientemente me han preguntado: la República Dominicana. Indagando por la red he averiguado algunas cosas que hacen de este país un destino atractivo para muchas familias. No obstante, si alguien tiene experiencia en él y ve errores/información no actualizada en el post, como siempre os animo a que lo hagáis saber.


República Dominicana es un país de América Central que ocupa las 2/3 partes de la isla de La Española (que comparte con Haití), una de las más grandes del Caribe. Su capital es Santo Domingo de Guzmán, sede del primer asentamiento europeo en el continente americano. República Dominicana ratificó el Convenio de La Haya en 2006, entrando en vigor el 1 de marzo de 2007. La ley que regula la adopción en este país es el Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de los Niños, Niñas y Adolescentes (Ley 136-03). Mediante esta ley se establecieron los mecanismos que garantizan la fiabilidad del proceso de adopción, que consta de dos fases distintas: una administrativa, cuya competencia la tiene el Departamento de Adopciones del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI) y otra judicial, que está a cargo de los Tribunales de Niños, Niñas y Adolescentes del lugar de residencia del menor. 
 
La tramitación del expediente puede realizarse a través de la Entidad Pública o mediante una Ecai: Asefa, AAIM, Creixer Junts, Familias de Colores... son algunas de las que tramitan en este país.

REQUISITOS BASICOS

Los requisitos básicos exigidos a las familias solicitantes de adopción internacional son los siguientes:
  • Ser mayor de 30 años y menor de 60 años.
  • Debe existir una diferencia mínima de quince años entre el adoptante y el adoptado.
  • Parejas heterosexuales, legalmente casadas, con cinco años de matrimonio.
  • Pueden adoptar parejas con hijos, pero si éstos son mayores de doce años se requiere una declaración de no oposición a la adopción.
  • No se admiten parejas de hecho, solteros, solteras, viudos, viudas, divorciados ni divorciadas. Tampoco parejas del mismo sexo. 

NIÑOS ADOPTABLES

Los niños adoptables se encuentran bajo la protección del CONANI y pueden estar residiendo en distintas localidades del país, si bien la mayoría residen en la capital.

Es posible adoptar niños/as comprendidos en la franja de edad entre 0-3 años, si bien la mayoría tienen más de 2 años. Como en todos los países se necesitan también familias que se ofrezcan a adoptar niños más mayores, grupos de hermanos y/o niños con necesidades especiales.

La modalidad de adopción se llama aquí "Privilegiada", y viene a ser lo mismo que la adopción plena de otros países. El adoptado deja de pertenecer a su familia de origen y se extingue el parentesco con los integrantes de ésta. El adoptado tiene en la familia del adoptante los mismos derechos y obligaciones del hijo biológico. Además, la adopción privilegiada (plena) es irrevocable.

Los niños declarados adoptables provienen de distintas circunstancias:
  • Menores huérfanos de padre y madre.
  • Hijos de padres desconocidos que se encuentran bajo la tutela del estado.
  • Menores cuyos padres y madres han sido privados de la autoridad parental por sentencia judicial.
  • Menores cuyos padres consienten la adopción.
La asignación del niño a adoptar la realiza la Comisión de Asignación.

El tiempo orientativo de espera es de dos años y medio.

DOCUMENTACION

• Carta de solicitud de adopción, suscrita por los adoptantes, en la que expresen sus motivaciones para la adopción y sus datos de contacto.

• Poder especial de representación del abogado apoderado de los solicitantes.


• Fotografía conjunta de la familia solicitante.


• Fotocopias de los pasaportes.


• Certificados de nacimiento.


• Certificado de matrimonio.


• Certificados de antecedentes penales.


• Certificados médicos.


• Demostración de solvencia económica de los solicitantes (carta de empleador, de banco, títulos, declaración de ingresos, declaración de impuestos...)


• Certificación de una entidad de carácter cívico, comunitario o religioso sobre la idoneidad moral y social de los solicitantes (carta de una parroquia, junta de vecinos, club social, autoridad comunitaria, ayuntamiento...)


• Acto de no oposición, en caso de tener otros hijos que sean mayores de 12 años.


• Autorización del visado del gobierno español para el ingreso del menor adoptado en España.


• Certificado de idoneidad.


• Informe psicológico de los solicitantes.

• Informe social de los solicitantes.


• Certificación de seguimiento post-adopción.

Todos los documentos deben estar apostillados o legalizados por el país de procedencia.  Se deposita un juego de fotocopias de dichos documentos ante la Gerencia de Adopciones del CONANI, para que el expediente sea incluido en la lista de espera de asignación para la Adopción Privilegiada Internacional. Los originales deben permanecer en poder del abogado/representante de la Ecai hasta el inicio de la etapa judicial en República Dominicana. Al finalizar la etapa administrativa del proceso, se solicitará actualizar algunos de estos documentos. 

ESTANCIA EN EL PAIS/PROCEDIMIENTO

El tiempo de estancia en República Dominicana suele ser de 4-5 meses. Sólo es necesario que ambos cónyuges permanezcan en el país hasta el final de período de socialización y convivencia, que dura dos meses. Una vez agotada esta fase, uno de los dos puede volver a España dejando un poder por escrito al cónyuge que se queda para continuar el proceso de adopción. No es necesario que el cónyuge que ha marchado a España regrese a Santo Domingo para la etapa final (gestión de obtención de pasaporte dominicano y visado español de reagrupación familiar, que dura unos 10 días.)

Al llegar al país la familia deberá visitar al niño en el Hogar donde reside durante 5 días (período de socialización). Posteriormente se inicia la convivencia, que será, según establece la ley, de 60 días. Se puede solicitar una reducción del período de convivencia, pero nunca será inferior a 30 días.

Concluida esta etapa de convivencia, se da por finalizada la fase administrativa y, en un plazo no superior a dos meses, el CONANI emitirá una certificación de idoneidad que dará paso a la fase judicial, con la presentación del expediente de adopción en el Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes correspondiente. Una vez dictada la sentencia, existe un plazo de apelación que dura un mes. La fase judicial finaliza con la notificación de la Sentencia de Adopción.

La sentencia de adopción deberá registrarse en la Procuraduría General de la República, legalizarse en la Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores y en el Consulado de España. Se ha de obtener el certificado de nacimiento del niño con los apellidos adoptivos y solicitar pasaporte dominicano y visado de reagrupación familiar para la entrada en España.

SEGUIMIENTO POSTADOPTIVO

La normativa dominicana exige un seguimiento postadoptivo de dos informes el primer año (uno cada seis meses), y un informe anual durante los siguientes 4 años.

ORGANISMO PÚBLICO COMPETENTE

CONSEJO NACIONAL PARA LA NIÑEZ Y LA ADOLESCENCIA (CONANI):
Avenida Máximo Gómez, 164.
Santo Domingo.
República Dominicana.

CONSULADO DE ESPAÑA:
Av. Independencia, 1205.
Santo Domingo. 
República Dominicana.


lunes, 14 de marzo de 2016

Compañeros de camino

No sé si habéis visto "Inside Out" (Del revés). ¿Recordáis la escena en que Alegría parece perder todo su positivismo y es Tristeza quien tiene que tirar del carro para salir adelante? En cierto modo, así me he sentido durante estos últimos días. Las dudas me asaltaban todo el tiempo, parecía no encontrar la salida correcta y veía que las horas pasaban sin tener respuesta a mis preguntas. En esos instantes sentía cómo Tristeza se apoderaba de mí.


Imagino que sensaciones de este tipo son normales a lo largo del proceso de adopción, más aún cuando topas de repente con alguna sorpresa. Por eso, una mano amiga que esté cerca y nos ayude en esos momentos de bajón siempre es importante. Pero ¿quién? La familia y los amigos están ahí, siempre puedes contar con ellos, pero no siempre son capaces de comprender estos sentimientos ni tú estás dispuesta a contarles todo lo que sucede en el proceso.  

Quizás lo haya comentado antes, no lo recuerdo. Cuando empezamos a indagar sobre adopciones y visitamos foros, blogs, grupos... me llamó la atención que la gente hablara de las "familias del corazón". Personas que también estaban implicadas en procesos de adopción y que se apoyaban mutuamente, hasta el punto de sentirse prácticamente como si fueran familia o íntimos amigos. Recuerdo que yo pensaba que no sería para tanto. Quizás algunas personas que vivieran en la misma ciudad y decidieran quedar a tomar un café, sí... pero ¿en general? No, seguro que exageraban.

A día de hoy, en cambio, debo reconocer que estaba muy equivocada. Es cierto que existen personas que te echan una mano desinteresadamente, familias que han vivido antes que tú todo el proceso o que lo están experimentando a la vez. Creo que jamás me había equivocado tanto como en este asunto. Es increíble ver cómo las personas te ayudan, te apoyan, te dan sus consejos con la mejor de las intenciones y, sobre todo, te acompañan en este proceso donde el aspecto emocional adquiere una importancia tan grande.

Una llamada inesperada, una palabra de consuelo, una anécdota vivida, saber que alguien está dispuesto a viajar cientos de kilómetros sólo para tomarse un café contigo y darte ánimos, una confidencia que no saben ni sus propios familiares... todo eso, contado por teléfono o whatssap por gente a la que no conoces en persona pero con la que compartes tantas cosas, sentimientos, experiencias, tiene un valor incalculable. El valor de una auténtica amistad que se va forjando por el camino. El valor de estar creando, día a día, una pequeña gran familia.

lunes, 7 de marzo de 2016

Spotlight

"SPOTLIGHT" es el nombre que recibe la unidad especial de investigación del periódico Boston Globe. El equipo de esta unidad sacó a la luz en 2003 una trama de encubrimiento de casos de pederastia en la archidiócesis católica de Boston. Thomas McCarthy (director, actor y guionista norteamericano) es el director de la película que, con este nombre, recrea la investigación que condujo a destapar estos hechos y que encuentra su lema central en una frase pronunciada por el abogado Mitchell Garabedian (interpretado por Stanley Tucci): "Se necesita a toda una ciudad para abusar de un niño"

Magníficamente interpretada por Michael Keaton, Mark Ruffalo, Rachel McAdams, Liev Schreiber, John Slattery, Brian d'Arcy James y Stanley Tucci, ha sido una de mis películas preferidas del año. Sin embargo, debo reconocer que era escéptica ante la gala de los Oscar y no tenía mucha fe en que se llevara premios importantes. Lo que nunca imaginé fue que la Academia tuviera por fin el valor de premiar como Mejor Película una historia que remueve los cimientos de gran parte de la sociedad norteamericana y que sacudió tristemente a la Iglesia Católica como institución.

 El equipo protagonista de Spotlight

Hasta el momento, pocas películas comprometidas y que realmente tocaran la fibra sensible habían sido premiadas. "Spotlight" denuncia unos hechos que son incómodos para la sociedad (especialmente la norteamericana), una sociedad hipócrita (como la mayoría de las occidentales) en la que muchos pecan y después se confiesan. ¿A quién le interesaba realmente destapar casos en los que numerosos miembros de la Iglesia Católica abusaban sexualmente de niños? A la Iglesia, desde luego no. Al Gobierno, no demasiado. Sólo a las propias víctimas, que encontraron por fin una mano amiga en el equipo de reporteros que dirigía Walter "Robby" Robinson.

Por desgracia, los casos de pederastia en el seno de la Iglesia Católica son numerosos en todos los países. Durante años se han ocultado, la Iglesia y la policía ha hecho la vista gorda porque la primera es una institución demasiado poderosa para enfrentarse a ella. Los creyentes no querían creer en que semejante barbaridad fuese cierta y la posición negacionista ganó la partida durante décadas. Hoy, por fortuna, la mentalidad ha cambiado y poco a poco se van destapando casos. Eso no quiere decir que los culpables reciban siempre el castigo merecido por unos hechos que constituyen delito, pero al menos se va perdiendo el miedo a decir "el padre A, o el cura D, abusó de mí".

Ojalá la Iglesia, la sociedad y la Justicia pudieran acabar con esta lacra de forma definitiva, aunque una vez más no tengo demasiada confianza. Cualquier tipo de abuso es condenable, legal y moralmente, pero cuando la víctima es un niño o una niña en manos de un adulto.... buff, me hierve la sangre.

Protejamos a nuestros niños, ellos son el futuro pero, sobre todo, son personas que dependen de nosotros para vivir felices y seguros. No permitamos que sigan perpetrándose estos delitos. Es obligación de TODOS. Debemos hacer todo lo que esté en nuestras manos para evitar estas cosas y, por eso, me alegra que por fin este año la Academia haya tenido el valor de premiar una película así.

 Trailer en castellano

martes, 1 de marzo de 2016

1 de marzo: la Martenitsa

Hoy es 1 de marzo, un día muy especial en Bulgaria. En todo el país se celebra la festividad de баба Марта ("Baba Marta" o Abuela de Marzo), relacionada con la llegada de la primavera que se produce en marzo. Cuenta la leyenda que la "Baba Marta" siempre está de mal humor porque sus hermanos se beben todo el vino que quedó del año pasado y nunca le permiten probarlo, lo que influye en el estado de ánimo de la abuela, que, a su vez, se refleja en la cambiante meteorología. 

Para tratar de calmar a la "Baba Marta", la gente se intercambia "martenitsas", pequeños adornos hechos con lana blanca y roja. El más típico consiste en dos pequeños muñecos de lana, Пижо (Pizho) y Пенда (Penda). Pizho, el muñeco, suele ser blanco, y Penda, la muñeca femenina, se distingue por su falda y suele ser de color rojo.



Las semanas previas, las tiendas venden todo tipo de "martenitsas" que representan los rostros de conocidos actores de Hollywood, cantantes búlgaros, futbolistas o héroes de cómics, pulseras, broches e incluso lencería de estos colores. 

La "martenitsa" o amuleto se lleva hasta la llegada de las cigüeñas o las golondrinas y, en cuanto se ve la primera de estas aves, se ata la "martenitsa" a un árbol floreciente, por lo que es muy habitual que se vean árboles enteros cubiertos de hilos rojiblancos. 



Una historia búlgara remonta el origen de esta tradición al año 681, cuando el fundador de Bulgaria, Khan Asparuh, quiso liberar a sus hermanos, capturados por los bizantinos. La noticia de la liberación se envió a través de un halcón al que se ató un hilo blanco en una pata, pero, cuando el ave levantó el vuelo hacia los hermanos de Asparuh, una flecha enemiga lo hirió y el hilo blanco se tiñó de rojo con su sangre. No obstante, el halcón logró llegar hasta los capturados, que pudieron escapar a nuevas tierras. Desde entonces, el hilo rojiblanco es el símbolo de unidad, esperanza, fuerza y salud para los búlgaros. Asparuh ordenó entonces que la liberación se celebrara todos los años el 1 de marzo con esta decoración. 

Tradiciones e historias como ésta son parte esencial de la cultura de los países en los que hemos elegido adoptar y, como tal, creo muy positivo enseñárselas a nuestros hijos, pues forman parte de ellos. Así que tendré que empezar a practicar para crear mis propias "martenitsas". ¡Ya me veo haciéndolas con un par de peques búlgaros!

¿Qué os parece esta tradición búlgara? ¿La conocíais? ¿Existe alguna tradición curiosa en los países que habéis elegido?
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