lunes, 25 de enero de 2016

Cuando los niños se suicidan...

Sí, lo sé. El título de esta entrada es terrible, dramático, algo que nunca debería suceder. Sin embargo, sucede, es real. Casos hay muchos, por desgracia, y la mayoría similares. El último, hace unos días. Un chico de 15 años, que estudiaba en el mismo instituto que el hijo de una compañera mía, se suicidó. La Policía está investigando el caso después de que personas vinculadas al centro apuntaran en las redes sociales la posibilidad de que el muchacho fuera víctima de acoso escolar. El centro no tenía abierta ninguna investigación en este sentido.

Los comentarios no se han hecho esperar:
  • "algo se está haciendo muy mal..."
  • "¿qué pasará por la cabeza de los que lo acosaban?..."
  • "¿cómo no se va a dar cuenta nadie?..."
  • "¿los profesores del centro no ven nada?..."
  • etc, etc.... 


A ver, el caso es muy muy delicado. Cada persona es un mundo y lo que a uno le puede significar una tontería o una broma, a otro le puede hundir en una depresión. Siempre ha sido así y siempre lo será. Sin embargo, yo me hago constantemente una pregunta: bromas, risas, insultos, darle la espalda a un compañero, hacerle el vacío, ningunearle... (como queramos llamarlo) siempre ha sucedido en la escuela. Yo lo he visto en la mía, y más de una vez, pero jamás, o sólo en casos muy muy excepcionales, el niño o la niña acosados se suicidaron. Entonces, ¿qué diferencia hay ahora? ¿los niños de ahora son "peores", "más malos", o es que los jóvenes de hoy en día aguantan menos?

La compañera que os comentaba, la que tiene a su hijo estudiando en ese mismo instituto, estaba horrorizada por lo sucedido pero me comentaba que los niños de hoy en día no son peores. Simplemente, los niños aguantan menos porque no están acostumbrados al fracaso. Desde pequeños, no saben lo que es "NO", se les da todo lo que quieren, y cualquier pequeño fracaso que sufran, que la persona que les gusta les rechace o los compañeros les den la espalda, supone una auténtica hecatombe para ellos, algo muy difícil de encarar y de superar.

La verdad es que eso encaja más con la realidad que yo veo día a día. Trabajo con alumnos mayores y es increíble ver, año tras año, cómo evoluciona la juventud. Hay chicos y chicas maravillosos, eso es lo que nos da ánimos para seguir trabajando (aparte de la necesidad de comer y pagar los recibos), pero una gran mayoría son personas que cada vez se enfrentan peor al fracaso. No entienden, o más bien no aceptan, cuando les dices "NO". No aceptan que un profesor les suspenda, no aceptan que un servicio tenga un horario y ellos hayan llegado tarde, no aceptan que las normas digan algo que a ellos no les conviene, no aceptan.... todo lo que suponga un "hoy no te sales con la tuya".

Y ¿de quién es la culpa? Comentaba alguien: "algo se está haciendo mal"... Claro que algo se está haciendo mal. Algo no, quizás muchas cosas. Estamos educando generaciones que no saben lo que significa un "no", que no aceptan que los demás no hagan lo que ellos quieran, que no saben enfrentarse al fracaso.

No pretendo exculpar a quienes abusan y acosan de sus compañeros, ¡por supuesto que no! El siglo XXI les ha dado, además, unas armas que sus análogos del siglo pasado no tenían: la posibilidad de insultar y pegar a un compañero y colgarlo a continuación en las redes sociales para deleite de todo el instituto y vergüenza del acosado. Reconozco que eso hace más difícil afrontar el acoso, las víctimas se enfrentan a mayores riesgos, pero eso mismo es lo que hace más fácil detectar el acoso, prevenirlo o cortarlo de raíz. Ahí es donde deben entrar los adultos, padres y personal del centro.

¿Cuántas veces hemos visto a famosos y desconocidos que reconocen haber sido poco populares o incluso haber sufrido acoso en el instituto? Hay que aprender a sobrevivir, no puedes dejar que los demás te arrollen. Es duro, durísimo, pero en el suicidio no está la solución. Y esa es la principal lección que debería aprender un niño: hay que enfrentarse a las cosas tal cual vienen y, si no puedes sólo, pide ayuda a tus mayores.


Es espantoso lo que está sucediendo con nuestros niños, pero ¿de quién es realmente la culpa? ¿Sabremos ponerle solución y darles las armas necesarias a nuestros hijos para enfrentarse a todo lo que la vida les depare? En nuestras manos está.

6 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo. Yo creo q los principales responsables son los padres, q al final son los que educan. Y en un mundo perfecto, la educación (escolar) sería de otra manera, habría menos alumnos por profesor y éste podría centrarse en sus alumnos como dios manda, enseñarles las lecciones y además enseñarles sobre la vida allí donde los padres no llegan. También hay muchos padres que limitan ese trato de los profesores (recordemos el clásico: "no, mi niño no. Seguro que el profesor ese...").
    Obviamente, ahora al acoso en persona hay que sumar el acoso virtual. Como decían en una película, no recuerdo ahora cual, ahora el acoso no termina al salir de clase, continúa las 24 horas a través de las redes sociales y los chavales no tienen descanso. De todas formas, opino que hasta ciertas edades, los padres deberían revisar y controlar las redes de sus hijos, asegurarse dónde se meten y lo que hacen allí. Si no se preocupan por sus hijos...
    Y también soy de la opinión de que los jóvenes de ahora no aguantan nada. Son de una generación a la que se le ha dado todo hecho y cuando algo falta, se les viene el mundo encima. Yo, desde luego, pienso criar a mis hijos como me criaron a mí, jugando a la edad en la que deban jugar, sin móviles mientras no sean necesarios, practicando deporte, relacionándose con las personas en persona, leyendo más y viendo menos tele, limitando el uso del ordenador...

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    1. Efectivamente. Lo de los padres que siempre excusan a sus hijos y no quieren ver determinadas cosas es increíble, por desgracia hace años que sucede y es un grave problema que no hemos sabido solucionar.
      El acoso escolar, unido al uso de las redes sociales, es un arma a favor de los acosadores que no existía antes. Habría que ponerle freno y eso es función de los padres y los profesores, pero sobre todo de los primeros.
      Yo opino como tú y me gustaría que mis hijos no tuvieran móvil, usaran el ordenador sólo lo imprescindible... hasta que fueran algo mayorcitos. Otra cosa será que lo consiga...

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  2. Me parece increíble tu razonamiento:"los niños se suicidan porque no aguantan nada"
    Qué triste que pienses así, y que preocupante si, como deduzco, eres profesor.
    Con profesores con tu forma de pensar nunca se acabará con el acoso escolar. La víctima seguirá sufirnedo el maltrato y el maltratador seguirá "protegido" por el profesorado que, como en la mayoría de las ocasiones no verá nada o no le dará ninguna importancia.
    Por que sí, el acoso escolar existe...aunque muchos profesores como tu penséis que "son cosas de críos", y le digáis a al víctima "tranquilo, chico, no pasa, tú, aguanta".
    Patético. Así, mal vamos.

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    1. Ante todo, gracias por darnos tu opinión. Me parece tan válida como la mía o la del resto e igual de respetable. Pero me siento en la obligación de comentarte varias cosas:

      1. Si has leído todo el texto, y no tengo por qué dudarlo, habrás visto que "me pregunto" qué diferencias hay entre épocas pasadas y la actual, y expongo una de las posibles causas por las que ahora parece haber más suicidios que antes. No quiere decir que sea la única explicación, ni siquiera que sea la buena.

      2. En ningún momento he negado que exista el acoso escolar, que éste sea un problema gravísimo al que hay que poner solución, ni he dicho que haya que darle una palmada en la espalda al acosado y decirle simplemente "aguanta".

      3. Me parece un auténtico insulto a la profesión docente que generalices diciendo que, en la mayoría de las ocasiones, el profesorado no da importancia a este tema. Creo que hay docentes muy válidos y muy comprometidos con su labor que hacen lo impensable por el bien de todos sus alumnos. Es más, diría que son una mayoría.

      4. Pues no, no soy profesora. He dicho que "trabajo con alumnos mayores", no que les de clase. Si antes de opinar te hubieras molestado en averiguar algo de mí, lo sabrías. Así que tus conclusiones no siempre son acertadas.

      5. Y, por último, cuando critiques a alguien rozando casi el insulto personal (he dicho rozando), sería de agradecer que dieras la cara y no lo hicieras ocultándote detrás de un simple "Anónimo".

      Por lo demás, y como ya te he dicho, gracias por compartir con todos tu opinión, Anónimo.

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  3. Esto es terrible, terrible. No recuerdo que pasara en mis tiempos, al menos no nos enterábamos. Los culpables primeros son los padres, por no educarlos en el respeto y el amor, los profesores, no sé, supongo que algo verán , pero no quiero acusar sin saber. Ese niñito de 11 años, la carta que dejó, me tiré llorando toda la mañana,y son tantos... Es terrible, no hay palabras.
    Besos

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    1. Totalmente de acuerdo. Es horroroso! Y poco más se puede añadir.
      Un beso.

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