jueves, 3 de diciembre de 2015

Estoy orgullosa de ser adoptiva

No, yo no. Yo no soy adoptada, pero espero que algún día mis hijos lleguen por este camino. Ya lo sabéis. E indagando por la red, encontré esta carta, o este relato, de una chica argentina. Hasta ahora he publicado varias cartas que nos han emocionado. Creo que ésta no será para menos. La autora se llama Laura y ella sí es una niña adoptada.


"HOLA MAMI... ESPERO QUE ESTÉS MUY BIEN...

En fechas recientes me diste una noticia: que antes de llegar yo a tu vida, habías tenido un aborto espontáneo... Todo esto, me llevó a recordar nuestras pláticas sobre la adopción y todo lo hablado durante mi vida, ya hoy con 29 años.

Me llamo Laura, una hija orgullosamente deseada, amada y FELIZ...
Evidentemente tuve una madre biológica, quien al día de hoy, con seguridad me manda bendiciones. No sé cuál habrá sido su situación pero por el simple hecho de NO haberme abortado, también la bendigo. No dudo de su cariño en ningún instante, pues ella decidió darme una familia y una excelente calidad de vida, por lo que todo “conspiró”, para que tú y papá decidieran, sin importar nada, amarme desde el momento en que les pusieron mi vida en sus manos.

Como dije al principio, hubo un bebé, el cual, por alguna razón que sólo Dios sabe por qué, no llegó. Desde que tengo memoria, a ti y a papá les pedí un hermano y aunque en el momento no te lo comenté ni demostré, me llena de alegría saber que con Dios tengo ese hermano que siempre pedí, y que no dudo nos llena de luz y bendiciones.

¡PUES PORQUE SOY ADOPTIVA!

Tengo una hermana, la cual yo pedí y deseé. A mis 10 años, por fin me llegó, no sé si fue el avance de la ciencia, medicina, las oraciones o deseo de todos, el logro fue que te embarazaste y llegó mi hermana, a quien amo con todo mi ser y mi corazón. Ja ja, y tú que pensabas que por la diferencia de edad nos pelearíamos... ja, ja, pero, ¿qué no es una función normal entre hermanos? Ella también desde que tiene memoria sabe que yo fui deseada y adoptada y jamás en nuestras vidas me ha hecho menos, al contrario soy su heroína... Ja, ja, ja, ja.

Cada vez que tú y papá me abrazan, me cuidan y bendicen, no dudo que soy doblemente querida y llena de bendiciones. Y cuando cada uno de los demás familiares me abraza, extiende su mano, da apoyo o simplemente convivimos, tampoco dudo que me aman, y me da mucha felicidad cuando me cuentan que al saber ellos de mí, desde ese instante también me amaron y desearon. Yo también los amo.

Recuerdo  que  hace  menos  de  dos años  le conté a mi primo Alex por qué yo era diferente físicamente a mi hermana o a los demás familiares... ¡pues porque soy adoptiva! Recuerdo que quedó impactado con la noticia, y más viniendo de mí. Terminando el relato me abrazó.... Aunque no sé por qué no lo sabía si en la familia se ha llegado a hablar abiertamente del tema. Igualmente, cada vez que voy al médico, al preguntar los antecedentes familiares, se sorprenden cuando respondo: “No sabemos, soy adoptiva”... No sé si les sorprende que yo misma les diga sobre mi origen, pero no es un secreto, al contrario, es algo que me llena de orgullo y felicidad. Puedo presumir que recibo bendiciones de dos mamas, y que ustedes me desearon y amaron, y al día de hoy ese cariño ha ido creciendo.

Cada vez me queda más claro que madre o padre no es sólo el que da la vida biológica, sino aquellos que nos cuidan, protegen y están en nuestra vida diaria, siendo amigos, padres, cómplices y confidentes.

SÓLO: ¡GRACIAS!

 

Y para ustedes y la familia no tengo más que agradecimiento...

A mi madre biológica, por haber pensado en mí y darse a la tarea de buscar una familia que tuviera deseos de dar amor incondicional a un hijo.

A mis padres, no hay forma de agradecer tanto amor, deseo, sacrificio, bendiciones e incondicionalidad, por no guardar esto como secreto y abrir sus corazones para contestar cada pregunta sobre mi origen. Alguna vez le pregunté a mi mamá qué pasaría si en algún momento yo quisiera buscar a mi madre biológica y, sin titubeo, me contestó que me ayudaría a buscarla. Hoy sólo sé que Dios y el Universo se encargarán de hacer ese encuentro.

A mi hermana, por aceptarme, quererme, cuidarme y llegar a este mundo y ser mi hermana. “Monstruito”, te AMO CON TODO MI CORAZÓN, nunca tengas duda de esto.

A mi familia, por amarme, apoyarme, cuidarme y quererme por ser quién soy.

A mis amigos, por no juzgar y también abrir sus sentidos y estar en las buenas y malas conmigo y mi familia.

A los amigos de mis papás, por quererme y preocuparse por mí, por aceptarme y compartir con mis padres la felicidad que tenemos de estar juntos, en esta familia de cinco miembros.

A mis primos en mi misma situación, los amo con todo mi corazón, y creo que ellos se sentirán muy identificados con lo plasmado aquí.

NO PRIVEN DE VIVIR ESTA VIDA A NADIE

La única diferencia con algunas personas es que soy doblemente bendecida, amada y querida.

Con esto quiero invitar a los padres adoptivos a jamás ocultar esta información. Puedo imaginar que haya miedos al no saber qué respuestas dar.

Invitar a los hijos adoptivos a amar a sus padres biológicos porque les dieron la vida, no juzgarlos, porque jamás sabremos qué razones tuvieron para hacerlo. Quizás no es nada de todo lo que imaginamos, sino que la respuesta tal vez sea éso que no pensamos. Los invito a amar a sus padres, la vida, hermanos y familiares.

Y a aquellas mujeres que tienen un embarazo no deseado, piensen que muy cerca de ustedes hay alguien que desea a ese niño, y ¡qué mejor que darle la oportunidad a ese bebé de ser amado, querido y dar amor a quienes por alguna razón no pueden tenerlo!

No priven de vivir esta vida a nadie.

No se priven de vivir la vida al máximo, haciendo preguntas que sólo Dios se ocupará de responder.

Amo mi vida, amo mi familia y estoy orgullosa de ser adoptiva.

GRACIAS DIOS."

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