viernes, 4 de septiembre de 2015

El mundo está loco

"Que paren el mundo que yo me bajo." La famosa frase del genial Groucho Marx viene que ni pintada estos días. Que el mundo, o las personas que lo habitamos, está loco era algo que todos intuíamos hace tiempo. Lo que no sabíamos todavía es que el absurdo y la barbaridad alcanzaran semejantes cotas.

En una semana en la que la principal preocupación de muchos españoles era la vuelta al trabajo después de las ansiadas y siempre cortas vacaciones (eso los afortunados que tenemos trabajo) y la noticia más comentada la de cómo superar la depresión post-vacacional, el mundo se ha encargado de hacernos olvidar semejante "trauma": huelgas de Renfe y de facturación de maletas en varios aeropuertos españoles que amenazan con amargar el viaje a cientos de personas, explosiones que hacen temblar una ciudad entera y acaban con la vida de seis personas que estaban trabajando, un país entero pendiente de la extradicción por parte de Rumanía de un presunto doble asesino, Hungría bloquea fronteras ante la avalancha siria mientras la Unión Europea estudia qué hacer con tanto refugiado y un pequeño de tres años se convierte, contra su voluntad, en símbolo de una tragedia que no tendría que haberse permitido jamás, un nuevo tiroteo en una escuela norteamericana que deja una víctima mortal y en India condenan a dos niñas a ser violadas por una cuestión de honor. Podría seguir, pero la lista es demasiado larga y demasiado dolorosa. ¿Nos hemos vuelto locos? Tiene que ser eso; si no, no puedo entenderlo. Ya lo dijo el economista Paul Samuelson...


Por suerte, en el mundo también pasan cosas buenas. Y, como no todo iban a ser desgracias, los ciudadanos se movilizan a favor de los refugiados, Guatemala imputa a un presidente corrupto, la tasa de mortalidad asociada al cáncer sigue bajando en la Unión Europea y cada día conocemos gente valiente que nos enseña que los sueños son posibles... sólo hay que perseguirlos y luchar por ellos. Esa es la lección que nos dan Guillaume Dutilh y Jenna Spesard: 


Y a nivel personal, nos queda la satisfacción de saber que cada día estamos un poquito más cerca de nuestro sueño. Hoy nos han escrito de AMOR para decirnos que ayer por la tarde nuestro expediente fue entregado, traducido y legalizado, al Ministerio de Justicia. Nos dan un número de expediente. No es un número de registro, todavía falta mes o mes y medio hasta saber si todo está bien y el Ministerio acepta nuestro expediente, pero algo es algo... ¡y qué bien sienta ver ese número!


8 comentarios:

  1. Me alegro de que todo este en marcha, mucha paciencia y a esperar que todo este bien, un saludo y mucha suerte

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    1. Muchas gracias!! Paciencia es lo que vamos a necesitar ahora, cierto. Y cruzaremos los dedos para que no surjan más problemas. Un abrazo.

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  2. Me da gusto que todo vaya avanzando te mando un fuerte abrazo

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    1. Muchísimas gracias Carolina!! Otro abrazo para ti.

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  3. Mariajo que bien saber de esa noticia! pasito a paso, pero con firmeza y siempre adelante.

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    1. ¿Verdad que sí? ¡Es emocionante! Aunque nada comparable a lo tuyo, ¡qué poquito para el viaje! Muchísima suerte y disfrutad.

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