lunes, 9 de febrero de 2015

Pasaje Verde

Hoy quería hablar de un término que empezamos a escuchar cuando decidimos adoptar a nuestro futuro hijo o hija: Pasaje Verde. Pasaje Verde es el nombre con el que se conocen las adopciones de niños con necesidades especiales. En general son niños con alguna enfermedad o minusvalía que exigen mayores cuidados que los niños sanos, aunque a menudo también se incluyen bajo esta denominación a grupos de varios hermanos y a niños mayores. La condición de estos niños exige que las familias que decidan adoptarlos sean plenamente conscientes de sus necesidades, sus patologías y lo que su cuidado conllevará. El Pasaje Verde exige mucha información, consenso en la pareja y seguridad en poder sacar adelante este proyecto. No olvidemos que ese menor será nuestro hijo o hija para toda la vida.

Lógicamente, como no todo el mundo está dispuesto a asumir esta responsabilidad, los procesos suelen ser más rápidos. Pero no nos engañemos, la rapidez no puede ser el motivo que nos lleve a elegir este camino. La adopción por Pasaje Verde requiere una preparación y una reflexión profundas porque, detrás de todo ello, está la vida de un niño. Por lo general hablamos de niños que necesitan tratamiento médico, intervenciones quirúrgicas, medicación o cuidados específicos. Quizás, durante mucho tiempo. Quizás, durante toda su vida.

Los niños con necesidades especiales pueden sufrir multitud de patologías de diversa índole. Se suele diferenciar entre:
  • Problemas estéticos que no suponen problemas físicos: manchas en la piel, quemaduras, algunas deformaciones, etc.
  • Problemas recuperables: labio leporino, pie equinovado, estrabismo, etc.
  • Disminuciones psíquicas o sensoriales: problemas auditivos, problemas de visión, etc.
  • Enfermedades no recuperables: albinismo, talasemia, síndrome de Down, parálisis cerebral, enanismo, espina bífida, autismo, etc.
  • Otros problemas o enfermedades: malformaciones, amputaciones, VIH, hepatitis, sífilis, etc.
  • Grupos de hermanos y niños mayores (en adopción nacional, grupos de tres o más hermanos y niños a partir de ocho años.)

No cabe duda que estos niños tienen el mismo derecho que los demás a ser felices y a tener una familia que los cuide y los proteja; pero, repito, hay que pensárselo muchísimo. Ya hemos visto que la casuística es muy amplia y, cuanto más flexible sea la familia, más posibilidades de terminar con éxito la adopción habrá. Quizás "sólo" te asignen un menor al que le falte un dedo de una mano o sufra una leve sordera; pero también te pueden asignar un niño o niña con VIH o una parálisis cerebral. Obviamente, sus necesidades serán muy distintas, tanto en el plano emocional como en el económico. De ahí que esta decisión deba ser muy meditada.

¿Podremos asumir esta responsabilidad? ¿Estamos capacitados para ello? ¿Lo deseamos realmente? ¿Somos egoístas o malas personas si al final optamos por un niño sano? Multitud de preguntas que rondan por nuestras cabezas ante tamaña decisión.



3 comentarios:

  1. Nosotros al principio, cuando estábamos visitando las ECAIs para decidir el país nos planteamos Vietnam por necesidades especiales, pero al final nos decantamos por Hungría. Es una opción que hay que meditar mucho y sopesar todos los aspectos.

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    1. La verdad es que es una decisión muy difícil y, como comentaban ayer en el curso algunos padres, ¿qué futuro padre biológico no desea con todas sus fuerzas que su hijo nazca sano? Entonces, ¿en qué nos diferenciamos los padres adoptivos de los biológicos? Bueno, lo dicho, nos toca meditar mucho.

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    2. Hola, me gustaría conocer vuestra experiencia sobre la adopción en pasaje verde. Gracias,

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