viernes, 30 de enero de 2015

Contradicciones

Como decía en la última entrada, tras recopilar información sobre Rusia decidimos que lo mejor sería hablar con otra Ecai para confirmar todo lo que nos habían contado. Nos pusimos en contacto con AIST, una Ecai de Madrid con oficina en Zaragoza que lleva algo más de un año tramitando. No era mucho, pero sí lo único que teníamos. Debido a su corta experiencia, no nos aclaró mucho las dudas que teníamos. Más bien, nos confundieron más.

Al contrario que la otra Ecai, AIST no trabaja con todas las regiones rusas. Sólo con unas pocas, lo cual reduce las posibilidades de conseguir una asignación rápida. Además, nos confirmaron que sólo están tramitando un expediente en Zaragoza y que aún no hay resolución. Por tanto, si queríamos datos fiables teníamos que hablar de la situación en otras Comunidades Autónomas. Nos pasaron por correo electrónico alguna documentación sobre el país y el proceso de adopción, aparte de un presupuesto orientativo que, sinceramente, no estaba nada claro.

En resumen, la situación parece completamente distinta a la que nos habían dibujado unos días antes: Rusia es un país que está ralentizando mucho las adopciones internacionales, apenas hay asignaciones, los procesos se alargan y el coste final no está claro. Se nos cayó el alma a los pies.

No tenemos que tomar una decisión todavía, pero sí empezar a tener las cosas claras. A nivel de Ecais, la más fiable nos ha parecido Namasté pero habrá que comprobar toda la información. Tenemos trabajo por delante.

jueves, 29 de enero de 2015

Rusia y Brasil

Hace unos días hablaba de mi experiencia con la Ecai que lleva Bulgaria. Hoy quiero hacer lo propio con una de las que lleva Rusia, AAIM (Asociación de Ayuda a la Infancia del Mundo.) Antes que nada, voy a dejar el enlace a su página web aquí porque cuando yo hablé con ellos estaban en plena mudanza, y no sé si ahora estarán ya instalados en su nueva oficina o seguirán en la provisional. En la web están los números de teléfono para ponerse en contacto con ellos. De todas formas, si alguien lee esta entrada y quiere más información puede preguntarme a través del blog o enviarme un privado.


La chica con la que habíamos quedado (V.) es puro nervio y vitalidad, pero nos dio la impresión de ser una persona con experiencia en este mundo y con ganas de agilizar todo lo posible los trámites. Tras hablar de nuestras circunstancias, nos comentó que de los países con los que ellos trabajan podíamos adoptar en dos: Rusia y Brasil.

Brasil es uno de los países que ha ratificado el Convenio de La Haya, exige pocos requisitos en comparación a otros países, sólo hay que hacer un viaje de 30-40 días y es uno de los más económicos actualmente, en torno a 15.000 euros, viaje incluido. Los tiempos de espera para tener a nuestro peque en casa son de unos tres años, pero casi todos los menores adoptables superan los siete años de edad, pues hasta los cinco se reservan a adopción nacional. Yo sé que esos niños tienen tanto derecho como los demás a que alguien los quiera y los proteja, a tener una familia y un hogar de verdad, pero tengo que reconocer que la edad nos echó un poco para atrás. Sé que es prácticamente imposible tener un bebé, a no ser que sea por vía nacional, pero al menos nos gustaría disfrutar un poco de los primeros años de nuestro hijo o hija. Quizás para una segunda adopción...

Así que nos centramos en Rusia, que siempre había sido nuestra primera opción porque a los dos nos atrae mucho el país y porque Alex se defiende en ruso y todavía conserva algunos contactos allí. Según nos comentó V., en Rusia se pueden adoptar niños bastante pequeños. Su experiencia le dice que todos rusos que han llegado a Zaragoza en los últimos años no habían cumplido aún los dos años. Nos aseguró que el procedimiento es bastante ágil y que en dos años tendríamos a nuestro hijo en casa. Todo esto me gusta mucho, pero la verdad es que no coincide con tantos blogs que hay escritos sobre adopciones en Rusia. Al leerlos, me he quedado con la idea de que los tiempos de espera para niños pequeños no baja de 3-4 años y lo que V. nos asegura es un tiempo bastante inferior. No sé si es una coincidencia que quienes decidieron escribir un blog hayan tenido que esperar más tiempo o es que esta chica intentaba simplemente vendernos su Ecai.

A Rusia hay que hacer dos viajes con la legislación actual (hasta hace poco eran tres), el primero de unos siete días para conocer al menor y el segundo de unos veinte días para asistir al juicio y traerte ya al niño. AAIM organiza los viajes, aunque nos daría libertad para cambiar vuelos y hoteles si queremos. En todo momento nos acompañaría un chófer y un traductor de la propia Ecai, que tiene oficina en Moscú y trabajan en todo el país.

Ahora viene lo malo. Parece ser que Rusia es muy exigente con el papeleo y casi siempre encuentra "fallos" que obligan a repetir o aumentar la documentación enviada, con el consiguiente retraso y aumento de costes. Simplemente que el certificado de nacimiento ponga "María José" y el de empadronamiento "Mª José" dice que nos lo echarían atrás y solicitarían su modificación o un acta notarial en la que se diga que todos estos nombres son el mismo. Uff, con dos futuros papás con nombre compuesto seguro que hay problemas. No importa, decidimos que mandaríamos el acta notarial con todos los posibles conflictos que se nos ocurran desde el primer momento.

Segundo, los informes médicos suelen ser bastante fiables. El problema es que muchas veces apenas mandan información y otras ¡no envían absolutamente nada! Por eso, la ley obliga a que la Ecai envíe primero la propuesta de asignación al IASS, donde un pediatra analiza la información recibida y es él (y no la Ecai) quien se pone en contacto con la familia para comunicarles la pre-asignación y asesorarla en función de su dictamen. Luego hay que viajar y conocer al menor para comprobar en persona su estado de salud y hacerle más pruebas (que correrán de nuestro bolsillo) si las consideramos oportunas.

Con los futuros papás, en cambio, son muy estrictos. Rusia exige unos determinados ingresos económicos medianamente altos y una serie de pruebas médicas en las que deben intervenir al menos ocho médicos de distintas especialidades. 

Y, por último, el precio. Cuestión frívola cuando hablamos de sentimientos, pero no neguemos que importante al fin y al cabo. Si incluimos la tramitación y los viajes, podemos hablar de unos 28.000 euros, 4.500 más si quieres dos hermanos.

Repito que, en todo caso, esta es la información que nos dió V. Comparándola con la cantidad de información que hay en la red sobre Rusia, hay puntos que volver a tratar y confirmar todavía.

Nos comentó que, a pesar de los recientes problemas en este país, ellos no han dejado de traer niños en todo momento. No obstante, a nosotros nos preocupa que todavía no se haya ratificado en la Duma el Convenio firmado el año pasado con España. Lo reconozco, no nos fiamos mucho de sus políticos y tememos que en cualquier momento se les cruce el cable y cierren el país. Por supuesto que eso puede pasar en cualquier otro, pero...

Sin embargo, nos hablan de niños pequeños, asignaciones rápidas, un país que nos gusta.... Uff, ¡la cantidad de dudas que nos surgieron esa noche! Rusia o Bulgaria, Bulgaria o Rusia... ¿Qué hacemos? Decidimos que lo mejor era hablar con otra Ecai que trabajara en Rusia y así contrastar información.

Pero eso queda ya para otra entrada.


miércoles, 28 de enero de 2015

¡Arriba!

Tras la entrada de anoche, escrita en esas horas de insomnio, esta mañana me he levantado contenta y feliz. El momento de bajón había pasado, imagino que es lógico que eche de menos a mi única hermana y que todavía tenga momentos de morriña un año después. Pero resulta que la vida es juguetona y a veces se empeña en ponernos las cosas difíciles. Me explico:

- 6:10h. Suena el despertador, un día más de trabajo. No pasa nada, tengo sueño pero ya es miércoles. Estoy feliz de nuevo e ilusionada con un montón de proyectos.

- 7:00h. Salgo para el trabajo, a ver si hoy no se me escapa el bus. ¡Cachis! He olvidado las llaves de la oficina, vuelta a subir las escaleras de casa. Al menos sirve para hacer ejercicio... :-)

- 10:00h. Me llama el abogado, tengo que prepararle los papeles para la herencia de la abuela. ¡Puff, qué pereza! Mi abuela murió hace un par de semanas y hay que ponerse ya manos a la obra. Tomo nota.

- 12:00h. Aprovecho la hora del descanso para echar una rápida mirada a algunos blogs de adopciones y veo gente muy nerviosa y preocupada porque el tiempo pasa, y pasa, y pasa, y las noticias son más bien escasas.

- 13:00h. Una compañera pregunta: "Oye, ¿no sale mal olor de aquella aula que está cerrada?". ¿Mal olor? Lo que pasaba es que estaba saliendo agua de un radiador y se había inundado media clase. Allí había agua, mal olor y de todo... ¡Pero si el edificio sólo tiene un año! ¿Cómo puede haber ya inundaciones y carcoma? Juro que si pillo al arquitecto...

- 14:00h. Me llama mi madre, "¿sabes que ha muerto Carlos?". Sí, el portero de la casa donde vivíamos cuando era pequeña murió hace unos días con sólo 68 años. ¡Qué injusta es a veces la vida!

- 15:00h. Nos inundamos, está claro. Hace dos horas que avisamos al servicio de Urgencia para que nos enviaran a alguien que arreglara el radiador Urgentemente, porque aunque está cerrado sigue echando litros de agua, y aquí no viene nadie. Dijeron que habían diseñado el edificio para parecerse a un barco, lo que no nos dijeron es que fuera el Titanic. Lo siento, yo abandono este barco.

- 15:30h. Llegando a casa me encuentro a la mujer que limpia la comunidad y me pregunta si sé algo de mi vecina. Es una mujer de 80 años que tiene cáncer, imagino que en una fase bastante avanzada, y sus hijos se la han llevado a su casa para que no esté sola. La verdad es que es un encanto de mujer, muy buena. Es uno de esos casos en que no puedes entender por qué es ella precisamente la que está enferma. No sé nada nuevo y a la pobre mujer se le empiezan a saltar las lágrimas. "Venga mujer, cálmate. Seguro que la están cuidando muy bien y ahí sigue luchando".

En fin, que una se puede levantar muy optimista pero mira que la vida se empeña en jugar con nosotros. Pues bien, juguemos si es necesario. Descansemos un momento, tomemos aire y.............


¡¡ARRIBA!!

A PARTIR DE AHORA LAS COSAS SOLO PUEDEN IR A MEJOR.




Insomnio

No sé por qué pero hay días que, sin querer, estoy más deprimida. Bueno, quizás deprimida no sea la palabra correcta, triste sin más. Y tampoco es del todo correcto decir que no sé por qué. El motivo sí lo sé, lo que desconozco es por qué unos días me afecta más que otros. Lo malo es que cuando el bajón viene de noche, es complicado conciliar el sueño. 

A veces echas de menos poder hablar con alguien, pero no es momento de darle la lata a nadie con mis penas. Y cuando amanece, Alex y mis amigos ya me han apoyado y me siguen apoyando lo suficiente como para no desear "cargarlos" más. Al menos escribir me sirve un poco de consuelo, de desahogo.

Hace trece meses que falleció mi hermana, mi única hermana, y ahora que estoy metida de lleno en esta aventura que es la adopción no puedo evitar pensar que nunca conocerá a su sobrino o sobrina. ¡Ni siquiera supo que íbamos a adoptar! No es lo único que se va a perder, claro. Pero sí es una de las cosas más importantes de la vida de una persona. Y nuestro futuro peque tampoco tendrá la oportunidad de conocer a su tía Pili, aunque le hablaremos de ella y verá fotografías. Estés donde estés, no lo dudes.

Buenas noches.


martes, 27 de enero de 2015

¿Cambios en la tramitación?

Ayer, me encontré de repente con esta noticia que publicaba la edición online del Heraldo de Aragón: "El Gobierno se plantea retirar las competencias de las CC.AA. en las adopciones internacionales".


Nosotros, que todavía estamos en la línea de salida de esta maratón, nos vimos "golpeados" por este titular y empezamos a pensar: ¿qué significan estas palabras realmente? ¿en qué afectarán estos cambios a nuestro expediente? ¿nos obligarán a empezar de nuevo todo cuando entre en vigor la ley correspondiente, con la consiguiente pérdida de tiempo y dinero? Tengo que reconocer que la noticia, por imprevista, me asustó y me enfadó al mismo tiempo. ¿Por qué tiene que venir el Gobierno a complicar las cosas justo ahora que hemos iniciado el expediente? (Lo siento, hay familias que llevan muchísimo tiempo esperando y mis palabras pueden sonar egoístas.)

Bueno, habrá que confiar en que se haga lo correcto y en que nuestros gobernantes entiendan la situación que estamos viviendo todas estas familias para que aceleren en lo posible los trámites y no nos perjudiquen más de la cuenta.

De momento, y hasta que no tengamos más información, no voy a hacer más comentarios ya que no quiero confundir a nadie. Dejo aquí un enlace con el Anteproyecto de Ley de Protección a la Infancia que he encontrado en la red. En él se recogen los cambios que piensan hacer. A priori, lo que más me preocupa son dos cuestiones: 1) que, al centralizar determinadas gestiones, los procedimientos se alarguen por acumulación de trabajo, y 2) el hecho de que sea el Gobierno Central única y exclusivamente quien pase a decidir en qué países se puede adoptar y en cuáles no, aunque de hecho ya tenga que ponerse de acuerdo con las CC.AA. para que éstas puedan tramitar en ellos. Quiero pensar además que sólo cerrará las adopciones con países conflictivos o que no dan las suficientes garantías, esos países que en principio intentamos evitar todos en la medida de lo posible. Cuestión diferente serán los cupos que ponga a partir de la entrada en vigor de la ley, pues no es lo mismo poner cupos por CC.AA. que uno sólo para todas las familias españolas.

lunes, 26 de enero de 2015

Bulgaria

El otro día hablaba de la importancia que tiene elegir una Ecai y de qué preguntas podíamos plantearles para obtener la mayor información posible. La primera Ecai de Zaragoza que visité fue Namasté (http://namasteadopcion.org), que se encarga de las tramitaciones con Bulgaria, India y Nepal. Había quedado con M. a las 10:30 horas y allí estaba yo puntual, nerviosa, pero decidida a averiguar todo lo posible de Bulgaria.

La verdad es que salí bastante contenta. M. me pareció una señora muy profesional, competente y con bastante experiencia en este mundillo. Me contó como Bulgaria es un país pequeño del que, sin embargo, salen bastantes niños en adopción. En 2013 salieron 1.450 menores en un país de poco más de 8 millones de habitantes. El porcentaje es elevado, sobre todo, porque Bulgaria es un país muy religioso que no facilita el aborto ni informa demasiado a los jóvenes sobre métodos anticonceptivos. La mayoría de los menores pertenecen a minorías gitanas y turcas. De hecho, nos llamó la atención saber que en Bulgaria las familias gitanas suelen dar en adopción a su tercer hijo.

Al parecer es obligatorio tramitar por Ecai y siempre actuando una entidad búlgara como intermediaria. Nosotros pensábamos que también se podía tramitar por protocolo público, así que este dato tendremos que confirmarlo. Aunque en principio preferimos tramitar con una Ecai. Namasté trabaja desde hace unos años con la fundación búlgara "Una Oportunidad para cada Niño" (http://www.adopt-bgchild.org). Ellos se encargan de las traducciones y legalizaciones de toda la documentación, de las gestiones en el país y de organizar los viajes, aunque siempre dándonos libertad para elegir otro medio de transporte u otro hotel que no sean los recomendados. Lo que sí te garantizan es un chófer y un intérprete durante toda la estancia.

Por nuestra edad, parece que Bulgaria no va a poner problemas ni límites. De hecho, están aceptando padres de hasta 55 años. Pero sí nos recomendaron que aceptemos niños entre 2 y 6 años de edad. Dicen que en un período de dos o tres años desde que enviemos la documentación podríamos tener a nuestro hijo o hija en casa. Más pequeños hablaríamos ya de cuatro o cinco años de espera. Aparte que hasta el primer año de vida no suelen detectarse determinados problemas de salud, por eso aconsejan ampliar el tramo de edades a las que optamos. También hay muchos niños más mayores pero nos dijeron que no hacía falta ampliarlo más, si no queríamos. Y de hecho, así lo hicimos. Teniendo en cuenta estos consejos, los plazos de espera y que optamos a uno o dos niños, en la solicitud acabamos poniendo de 0 a 6 años de edad.

Los orfanatos de Bulgaria están en muy buenas condiciones. Son casas limpias, bien atendidas, con muchos juguetes y columpios para los más pequeños. Se dividen por edades. Así, hay orfanatos para niños de 0 a 3 años, orfanatos para niños de 4 a 7 años y orfanatos para los niños de 7 en adelante. No se mezclan entre ellos y así el personal puede trabajar mejor con cada tramo de edad.

El director del orfanato siempre es un pediatra, de modo que el seguimiento médico suele ser muy bueno y los informes totalmente fiables. Al menos, es lo que les dice su experiencia hasta el momento. También preparan al menor para que sepa que lo va a adoptar una familia extranjera y lo que ello significa, facilitando de este modo el primer encuentro y la adaptación posterior del menor.

Nos darán toda la información que conozcan sobre el pequeño: antecedentes, familia, motivos por los que está en adopción, si tiene o no tiene hermanos, su estado de salud, historial médico, etc. Incluso si en el futuro se averiguara algo más, se añadiría a su expediente, que estará archivado en el IASS por si al cumplir los dieciocho años quisiera acceder a él.

Hay que hacer dos viajes a Bulgaria, de cinco días hábiles cada uno. Por eso se recomienda viajar en fin de semana, para aprovechar el lunes y poder hacer ya gestiones. Además, así se tiene tiempo para hacer un poco de turismo por el país natal de nuestro futuro hijo o hija.

La adopción se constituye mediante sentencia judicial, en una sesión a la que nosotros no podremos acudir. Desde el momento que se dicta sentencia, se nos comunica y el menor sale de Bulgaria con registro consular incluido, de modo que ya lleva nuestros apellidos y es nuestro hijo a todos los efectos. Ese es un tema que me preocupa, me da miedo ir ilusionados a recoger un niño, nuestro niño, y que a última hora aparezca un supuesto familiar o surja algún problema burocrático que nos lo quite.

El precio total de la adopción en Bulgaria, incluyendo Ecai, gastos legales y de traducciones, legalizaciones, fundación búlgara y las traducciones de los informes post-seguimiento que habrá que hacer durante dos años, es de 13.575 euros. Si queremos un segundo menor, serían unos 1.500 euros más. Nos han dicho que la adaptación de dos hermanos es muy buena, ya que se ayudan entre ellos. Lo único que no sé es si nos darán la idoneidad para dos niños ya que sólo tenemos un dormitorio disponible para ellos. Pero ese es otro tema, ya nos preocuparemos por él cuando lleguen las entrevistas.

Sumando los gastos de los dos viajes, estiman que por 15.000 ó 20.000 euros sería posible traernos uno o dos nenes. Tengo que reconocer que llevo desde entonces soñando con dos niños, nuestros dos tesoros. Mejor que me lo tome con tranquilidad, pero ¡¡qué difícil es no pensar en ellos!! ¿verdad?

Este es un resumen de la charla que tuvimos con Namasté, me he extendido un poco pero espero que la información le pueda ser útil a otras parejas que estén pensando en Bulgaria. En nuestro caso, es un país que suena fuerte ya en nuestras mentes y en nuestros corazones.

domingo, 25 de enero de 2015

Teatro

Anoche estuvimos en el teatro viendo "El Intérprete", un espectáculo musical y humorístico interpretado únicamente (con permiso de los músicos que lo acompañaban) por el actor bilbaíno Asier Etxeandia. Reconozco que hace mucho que le perdí la pista a este actor y no sabía cómo había evolucionado su carrera, pero como había recibido muy buenas críticas y era la segunda vez que venía a Zaragoza con esta obra decidimos ir a verla. Fueron dos horas y media de auténtico espectáculo. El solo llena el escenario y hace disfrutar a jovenes y mayores, así que salimos encantados.

Esto es algo a lo que nuestro futuro tesoro tendrá que acostumbrarse cuando se vaya haciendo un poquito mayor. A sus papás les encanta todo lo que esté relacionado con la Cultura: cine, teatro, ópera, ballet, exposiciones, museos, lectura, conciertos... son sus aficiones más habituales, las que pueden disfrutar todos los fines de semana, así que antes o después seremos tres (o cuatro) los que vayamos juntos a pasar un buen rato.

Dicen que mamá es un poco teatrera, es posible. Papá es más tranquilo, más pausado, se pone nervioso por pocas cosas y siempre es capaz de mantener la calma. Mamá es más nerviosa, más movida, más "dramática"... un poco teatrera, sí. Pero así somos y no creo que a estas alturas de la vida vayamos a cambiar. En cualquier caso, teatreros o no, movidos o pausados, te vamos a querer igual y vamos a luchar por darte siempre lo mejor... Cultura incluida.



sábado, 24 de enero de 2015

Cómo elegir una Ecai

Cuando iniciamos esta aventura, no sabíamos cuáles eran los procedimientos que se seguían para adoptar a un niño ni qué pasos había que dar. Sí pensábamos que, aunque largo, era un camino más sencillo, sin tantos papeleos ni tantos cursos o entrevistas. Tampoco habíamos escuchado nunca la palabra Ecai ni sabíamos qué era exactamente el protocolo público. Vamos, que éramos unos candidatos totalmente ignorantes en este sentido. Por suerte, cuando decido emprender una aventura me informo todo lo que puedo y así, cuando por fin acudimos a la reunión informativa, ya conocíamos más o menos el significado de estas palabras y alguna que otra cosa.

En la adopción internacional se puede adoptar por dos vías: protocolo público o lo que se conoce como Ecai (Entidad Colaboradora de Adopción Internacional.) En el primero, todos los trámites los realizan directamente los futuros padres con alguna ayuda gratuita del Gobierno Autonómico correspondiente. Al menos, eso nos aseguraron en el IASS, aunque desconozco si en todas las Comunidades Autónomas funciona igual. En el segundo, los trámites y papeleos se realizan a través de una entidad acreditada por los dos países, que se encarga de toda la gestión a cambio de una minuta. Explicado de una manera muy sencilla, esa sería la principal diferencia.

En muchos casos, los futuros padres deciden tramitar por Ecai porque les da más seguridad que una entidad acostumbrada a realizar estos trámites sea la encargada de hacer todas las gestiones, que no ellos mismos de forma personal. Hay que tener en cuenta que muchas veces la diferencia de idioma puede suponer un importante hándicap añadido. De todas formas, el elegir una de las dos vías viene a veces impuesto por el propio país en el que quieres adoptar, que puede aceptar las dos vías o sólo una de ellas. Dada la magnitud del proceso que estamos iniciando, decidir si tramitamos por Ecai o por protocolo público en aquellos países que lo permiten o exigen, y cómo elegir una Ecai, son cuestiones fundamentales que todos debemos abordar antes o después.

En este punto, vamos a parafrasear un poquito a la persona que nos dio la información en el IASS ya que no hay mejor manera de dejar claro esto: "las Ecais funcionan como cualquier empresa. Nos ofrecen unos servicios a cambio de una remuneración económica. Que sean entidades sin ánimo de lucro sólo significa que la ley les obliga a reinvertir sus beneficios y financiar proyectos de cooperación en los países de origen. Cuando entramos en contacto con una Ecai es importante recordar que nuestro dinero les permite seguir trabajando, cobrando sus sueldos y manteniendo su estructura."

Estas palabras pueden sonar un poco duras, pero es la realidad. Tampoco es que haya que ir con una coraza y escudo a hablar con ellas, simplemente recordar que estamos pagando por un servicio que nos dan y que por tanto nos convertimos en sus clientes, con todo el derecho a ser tratados de forma justa y a exigir información detallada sobre su entidad y el proceso. En definitiva, que no podemos contratar una Ecai sin tener plena confianza en ella y en su personal, igual que no contrataríamos a un fontanero que nos pareciera chapucero o un seguro con una compañía que engaña a sus clientes.

La labor de una Ecai consiste en presentar nuestra solicitud ante el país elegido, representarnos allí y asesorarnos durante todo el procedimiento. La Ecai no representa a los niños, sino a los futuros padres y, por eso, tiene el deber de mantenernos informados todo el tiempo. Y también por eso hay que tener mucho cuidado con aquellas que prometen una rápida asignación. No es tarea de ellas valorar nuestra idoneidad ni asignar un niño, así que no pueden saber a ciencia cierta cuánto tardará en llegar la ansiada asignación.

Para tener plena confianza en una Ecai, necesitas obtener toda la información posible acerca de ellas. El personal que trabaja allí lo sabe, así que no te cortes a la hora de preguntar todo lo que te interese, y cuidado si en alguna se niegan a darte esa información o ves que se ponen nerviosos o reticentes a contestar. Su misión exige una total claridad y transparencia en la información que ofrecen, y una Ecai responsable y eficiente no tendrá inconvenientes en darte todo tipo de datos acerca de su personal, los procedimientos, datos y cifras. Si tiene un mínimo de experiencia en el país elegido, sabrá darte también un presupuesto desglosado (gastos de notaría, traducción, mensajería, legalizaciones, costes judiciales...) Recuerda que tienes derecho a esa información.

En la reunión informativa del IASS te aconsejan que cuando vayas a hablar con las Ecais lleves una lista con las preguntas que quieres hacer y tomes nota de sus respuestas, para que no se te olvide nada importante. Una Ecai seria no se molestará por ese "interrogatorio" ni porque apuntes todo lo que te dice, no temas quedar mal ante la persona que te atiende. Ellos saben lo importante que es para ti. De hecho, mi experiencia me dice que efectivamente no les importa e incluso algunas te ofrecen tomar notas. Fíjate en tus sensaciones, en lo que te transmiten las personas con las que hablas y si te parecen serias y responsables o no. Debes sentirte cómodo y a gusto con ellas, sentir que te tratan bien, que responden a tus preguntas y que son claras al dar la información. Si tienes alguna duda o te queda algo en el tintero, pregunta. Sobre todo, pregunta. Elegir una Ecai puede ser la decisión más importante que vayas a tomar en tu vida.

Estas son algunas de las preguntas que te recomiendan hacer cuando vayas a recoger información:
  1.  Mi familia, con estas características (estado civil, hijos, edad...), ¿en qué países puede adoptar con Vds.?
  2.  Explicadnos cómo funciona la adopción en ese país. ¿Cuál es el proceso?
  3.  ¿Cómo se declara adoptable un niño en ese país?
  4.  ¿Qué problemas de salud son frecuentes en ese país? ¿Qué pruebas médicas se realizan a los niños antes de la asignación? ¿Es fiable la información médica que envían?
  5.  ¿Qué tipo de información nos dais al recibir la propuesta de asignación? En caso de duda, ¿es posible solicitar más pruebas médicas?
  6.  ¿Se prepara a los niños para la adopción? ¿Cómo?
  7.  ¿Cómo es vuestra estructura en el país? ¿Supervisan los centros donde viven los niños? ¿Cómo son esos centros? ¿Están bien atendidos y tienen recursos médicos?
  8.  ¿Cuántas adopciones finalizaron el año pasado? ¿De qué edades? ¿Qué tipo de problemas o patologías presentaban? ¿Cómo se están adaptando esos niños?
  9.  ¿Cuántos viajes hay que hacer al país? ¿Se encargan de su organización? ¿Es posible coger otro vuelo o alojarse en otro hotel que no sea el recomendado? ¿Nos acompañará allí alguien de la organización?
  10.  ¿Cuánto cuesta la adopción en ese país? ¿Y el viaje y la estancia? ¿Hay algún coste adicional que pagar? ¿Cómo se paga y en qué momento?
Aunque la entrevista con la Ecai te transmita seguridad y confianza, no está de más contrastar información. Webs, foros de internet, blogs, asociaciones de padres adoptivos, conocidos que hayan tramitado con ella... son buenas fuentes donde acudir para obtener información más precisa. Por supuesto, todas las Ecais tendrán buenas y malas experiencias, mejores y peores opiniones, sólo hay que tener cuidado con las quejas que se repitan.

En resumen, no firmes nada mientras tengas dudas.

Y como esta entrada ya se ha alargado demasiado, dejaré mis experiencias con las Ecais para otro día.


viernes, 23 de enero de 2015

Los 400 golpes

Ayer fue un día raro. Tenía revisión en el ginecólogo y el doctor me dijo que ya era hora de intentar otra cosa ya que no me quedaba embarazada por los medios tradicionales. Y que eso pasaba por hacerme unas pruebas para ver cómo estan mis hormonas. Le expliqué que Alex y yo habíamos decidido adoptar y que no estamos interesados ni en inseminación ni en fecundación. Aún así el buen hombre me explicó en qué consistía la inseminación, que si es muy sencilla, que si es más económica, etc etc. Yo le repetí que no queremos intentar ninguna de las dos opciones, que preferimos adoptar, pero insistió tanto en saber cómo están mis hormonas que acepté hacerme unos análisis. Imagino que no pasa nada por hacérmelos y saber cómo estoy, aunque eso no vaya a cambiar nuestra decisión.

Por la noche fuimos al cine, donde están emitiendo un ciclo de Cine Clásico. La película de esta semana era "Los 400 golpes", un clásico de François Truffaut que hace referencia a una expresión francesa cuya traducción vendría a decir algo así como "hacer una tras otra". Pero también se puede entender que se refiere a los golpes que sucesivamente va recibiendo el personaje de Antoine Doinel a lo largo de su corta vida. Era la primera vez que veía esta película y la verdad es que me gustó, es un poco dura si te paras a pensar en la vida de ese pobre chico de catorce años. 

Y pensé así en la vida que llevan muchos niños y niñas en todo el mundo, tanto en orfanatos como en sus propias familias como es el caso del protagonista. ¿Cuántos niños no habrán vivido y vivirán situaciones parecidas a las de Antoine, e incluso mucho peores? El maltrato físico y/o psicológico, la falta de cariño y de respeto hacia su condición de niñ@, son hechos que TODOS debemos condenar, no hay excusa que valga. Por desgracia, son hechos o actos que siguen ocurriendo todos los días en todas partes. Por eso es más terrible aún la lentitud del proceso de adopción, las trabas que ponen los Gobiernos a la hora de dar una familia y un hogar a tantos niños desamparados. ¿Conseguiremos algún día que estos procesos se agilicen y se "humanicen"? No sé, me temo que en este aspecto no soy muy optimista pero quién sabe....

De momento, disfrutemos del día a día con un poco de música...

¡FELIZ FIN DE SEMANA!




jueves, 22 de enero de 2015

Primeros pasos

Hoy pensaba que quizás haya empezado este blog de una manera un tanto desordenada. Me he lanzado a escribir lo que se me pasaba por la cabeza sin seguir realmente un orden cronológico o de algún otro tipo, pero es que la alegría que supuso saber que pronto comenzaremos el curso de formación me obligaba a escribir sobre ello inmediatamente. Aprovechando que nos preocupaba un poco el poder justificar suficientemente nuestra convivencia o la estabilidad de nuestra relación, voy a repasar los primeros pasos que dimos para emprender este camino que es la adopción.

Lo primero que hay que hacer es acudir a una reunión informativa del IASS (o la entidad correspondiente de cada Comunidad Autónoma). Para la adopción nacional no se exige estar casados ni registrados como pareja de hecho, sólo demostrar la convivencia mediante el certificado de empadronamiento. Para la adopción internacional, la mayoría de los países sí exigen una de las dos cosas y, por tanto, se necesita justificarlo para poder obtener el certificado de idoneidad. A partir de ahí, hay que presentar una serie de documentación para iniciar el expediente:

  • Solicitud de adopción nacional y/o internacional.
  • Cuestionario facilitado para el IASS.
  • Fotocopia del DNI de los solicitantes.
  • Dos fotografías actuales de cada uno de los solicitantes.
  • Certificado literal de nacimiento de cada uno, por duplicado.
  • Certificado literal de matrimonio, por duplicado.
  • Certificado de empadronamiento de cada solicitante o de la unidad familiar.
  • Certificado de antecedentes penales de cada solicitante.
  • Certificado médico del estado de salud de cada solicitante.
  • Certificado de asistencia a la reunión informativa del IASS.
  • Fotocopia compulsada de la última declaración de la renta o, en su defecto, certificado de haberes brutos o documentos que acrediten los ingresos de cada solicitante.
  • Fotocopia compulsada de la cartilla de la Seguridad Social (documento A1) de cada solicitante.
  • Fotocopia compulsada de la tarjeta sanitaria de cada solicitante.
  • Compromiso escrito de comunicar cualquier modificación sustancial de circunstancias personales y/o familiares.

En algún sitio leí que recomendaban recopilar toda la documentación posible directamente en los organismos correspondientes en lugar de solicitarlos por internet, correo o teléfono, ya que por estos medios nunca se sabe cuándo la recibirás. No obstante, mi experiencia me dice que son medios bastante fiables y te ahorra mucho tiempo de viajes y gestiones.

Una vez que tienes todo reunido, ya puedes presentarlo en el IASS. Unos días después nos enviaron una carta confirmándonos que la documentación había quedado registrada y se había abierto el expediente. En un plazo máximo de cinco meses se comprometían a darnos el certificado de idoneidad si realizamos el curso y pasamos las entrevistas con el psicólogo y el trabajador social.

Mientras esperamos, Alex y yo hemos decidido que queremos trabajar con una ECAI que tenga sede en Zaragoza; porque bastantes gastos, llamadas y nervios conlleva ya una adopción internacional como para además tener que depender de viajes o llamadas a otras ciudades. Viendo las que actualmente tramitan aquí y los requisitos de cada país, hemos reducido la lista de posibles países a Brasil, Bulgaria, India y Rusia. A partir de ahora tendremos que recopilar más información y decidir en qué país queremos buscar a nuestro tesoro. Nos queda tarea por delante...

miércoles, 21 de enero de 2015

Un 2015 cargado de ilusión

Después de unos años bastante duros a nivel emocional, parece que hemos empezado este 2015 con buen pie. El día 5, víspera de Reyes, tuvimos nuestra primera entrevista en el IASS, el Instituto Aragonés de Servicios Sociales. Habíamos quedado a las ocho de la mañana con la pedagoga encargada de asesorar y formar a las familias (T.)

La charla fue amena y pronto calmamos nuestros nervios. Se trataba simplemente de una primera toma de contacto, de conocernos un poco y repasar nuestra solicitud con el objetivo de ver si realmente es el momento idóneo para iniciar este proceso. Parece que la convencimos porque no nos puso ninguna objeción y quedamos en que nos avisaría para comenzar el curso de formación, posiblemente en febrero.

Nos entregó una serie de documentación acerca de los diferentes países en los que se puede adoptar, aunque la información más relevante ya la habíamos encontrado en Internet. También nos recomendó unas páginas web con información completa y actualizada, no como la del Gobierno de Aragón, que está un poco desfasada en algunos puntos. En concreto, la del Portal Gallego de Adopciones (http://adopcions.xunta.es) nos ha parecido bastante buena y nos ha dado una mejor idea de en qué países podemos adoptar ahora mismo, pues ha habido algunos cambios. Revisaremos todo, pero creo que seguiremos apostado por Bulgaria en primer lugar, aunque estemos abiertos a otras posibilidades.

Y hoy por fin hemos recibido la llamada más esperada de los últimos meses. ¡¡Dentro de dos semanas empezamos el curso de formación!! Me ha alegrado tanto recibir esa llamada que enseguida he llamado a Alex para contárselo. Van a ser cuatro tardes de curso, todos los martes de febrero. Según me han contado, nos vendrá muy bien porque recibiremos mucha información y nos hará pensar en detalles que a lo mejor no se nos han ocurrido hasta el momento.

Quizás haya personas que ya han pasado por todo esto que pensarán que me ilusiono con cualquier cosa, que esto sólo es el principio de un largo camino y que sería mejor que me calmara un poco. No digo que no tengan razón, pero no puedo evitar ilusionarme al ver que las cosas avanzan poco a poco. Al menos da la sensación de que no estamos quieto, que hacemos algo y que así nos vamos acercando un poco a nuestro pequeño sol.

martes, 20 de enero de 2015

Septiembre de 2014


Viernes 12 de Septiembre de 2014. Nuestra verdadera historia empezó ese día. Acudimos a una reunión informativa de la Comunidad Autónoma de Aragón sobre adopciones. Antes de entrar, Alex se encontró con una conocida que trabaja allí de psicóloga, ¡¡precisamente en adopciones!! Nos comentó que, tal como habíamos oído ya, es una cuestión muy delicada y ahora mismo no es fácil. Van dando salida sobre todo a adopciones nacionales; también algunas internacionales, pero menos que antes. Aún así nos deseó que nos gustara la charla y que volviéramos a coincidir en caso de que decidiéramos seguir adelante.

La sesión comenzó a las 9:00h en punto y, a lo largo de dos horas, un señor muy amable (M.) nos hizo una presentación de lo que es todo el proceso de adopción: requisitos, apertura del expediente, cursos de formación, certificado de idoneidad, Ecais, asignaciones, seguimientos... y algo de información sobre la actualidad de las adopciones, estadísticas y cosas así. Hoy en día es más difícil que antes adoptar en el extranjero, sobre todo porque muchos países van mejorando poco a poco su nivel económico, con lo que disminuyen los abandonos, y también porque intentan potenciar la adopción nacional frente a la internacional. Es lógico que prefieran que sus niños se queden en el país en vez de tener que enviarlos fuera. Lo entiendo, aunque eso no nos beneficie a nosotros.

Nos entregaron una carpeta con diversa documentación:
  • el certificado de asistencia a la reunión (que debe incorporarse al expediente si decides seguir adelante), 
  • la solicitud de adopción nacional, 
  • la solicitud de adopción internacional, 
  • un listado de la documentación necesaria en ambos casos, 
  • un cuestionario, 
  • el compromiso de los solicitantes de comunicar a la Administración cualquier cambio que se produzca en sus circunstancias personales, 
  • un modelo de informe médico, y 
  • el listado de las Ecais acreditadas en Aragón.

Nos informaron de la dureza del proyecto, pero ya teníamos decidido que éste es nuestro camino y queremos intentarlo. Estamos dispuestos a ser padres y nos da igual la raza, el color de piel y por supuesto el sexo de nuestro futuro hijo. De hecho, casi ni lo dudamos: empezamos a pensar en recopilar todos los documentos en el menor tiempo posible para poder presentar el expediente cuanto antes en Zaragoza. Teníamos tiempo por delante para visitar las Ecais e informarnos todo lo que pudiéramos antes de tomar la primera gran decisión. ¡El país! Varias opciones rondaban ya por nuestras cabezas: Bulgaria, Rusia, India, Filipinas, Vietnam, Colombia...

Lo único que nos preocupó fue la alusión al tiempo que debíamos llevar juntos, a la apariencia de estabilidad que lógicamente los solicitantes deben ofrecer para que les tomen en serio y el expediente pueda iniciarse. Faltaban aún dos meses para nuestra boda y jamás nos habíamos inscrito en el Registro de Parejas de Hecho, así que apenas podríamos justificar una convivencia. ¿Sería suficiente? ¿Nos dejarían emprender esta aventura que es la adopción? ¡¡Por favor, que nos dejen!!, rogaba yo. Estamos preparados; somos una pareja que, sin ser perfecta, teniendo nuestras discusiones (pocas la verdad) y diferencias como cualquier otra, siempre hemos sabido hablar y solucionar los problemas. Y además deseamos con todo nuestro corazón formar una familia y ser padres de un pequeñajo o de una pequeñaja a quien amar, criar, proteger, educar...

lunes, 19 de enero de 2015

El primer capítulo


Somos una pareja de treintaymuchos que lleva más de un año intentando ser papás. Jamás pensé que cuando quisiera tener un hijo me fuera a resultar tan difícil quedarme embarazada. Esta situación es un poco desesperante porque tanto a mi pareja como a mí nos gustaría ser papás ya. Sin embargo, parece que la Naturaleza no está de acuerdo. En principio todos los resultados médicos indican que podemos tener hijos. Alex, mi pareja, está sano. Y yo tengo ovarios poliquísticos, pero mi ginecólogo dice que eso no es impedimento para quedarme embarazada. Pues bueno, no sé cuál será el motivo pero la realidad es que ese embarazo no llega. Por eso, un día decidimos que habría que buscar alternativas. Hablamos de inseminación artificial y de fecundación in vitro, pero a nuestra edad, o más bien a la mía, tampoco hay suficientes garantías y no nos apetece mucho gastar dinero y tiempo en un proceso bastante incierto. Después de todo, el tiempo no se detiene... Y por eso decidimos adoptar. 

Tengo que reconocer que los dos éramos totalmente ignorantes respecto al tema de las adopciones. Teníamos conocidos que habían adoptado, pero nadie lo suficientemente cercano como para haber vivido el proceso y saber todo lo que conlleva. Por eso, desde que empezamos a planteárnoslo, me puse a leer libros, páginas web, blogs y todo lo que cayera en mis manos para saber a qué nos enfrentaríamos. Encontré mucha información genérica y muchos relatos de adopción en Rusia, Etiopía y algún país más, pero básicamente esos dos, y como no sabíamos adónde nos llevarían nuestros pasos pensé en escribir un diario en el que contar cómo se desarrollaba nuestro proceso. Me gustaría que algún día nuestro futuro hijo o hija pudiera leer estas líneas y conocer así lo que sus papás tuvieron que vivir para formar una familia, su familia y la nuestra.

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